El alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña, se despachó ayer diciendo que en el entorno del aeropuerto cordobés existen viviendas ubicadas en zonas urbanizables que en su día obtuvieron la autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, y señaló que «no se puede olvidar que los ríos están vivos y lo que hoy es inundable mañana puede no serlo, y viceversa». Sin embargo, el regidor eludió la autocrítica, ya que las autorizaciones de obra también corresponden al Consistorio.
Ocaña hizo estas declaraciones en el marco de la reunión celebrada ayer por la mañana en Sevilla entre los alcaldes afectados por las inundacinoes y la Junta, y en la que pidió a la Administración autonómica que lleve a cabo desembalses controlados cuando la meteorología lo permita, con el objeto de mantener una «cota prudente» en los pantanos, que, al estar a más del 90 por ciento de su capacidad de embalse, tienen un «margen de maniobra escaso».
Según dijo el regidor, tras asistir a la reunión de la mesa sobre las inundaciones, trasladó a la Junta su «preocupación» por la política de desembalses que está llevando a cabo, pues, «aunque la semana pasada se nos dijo que los pantanos de la provincia estaban desembalsando, los datos de la Agencia Andaluza del Agua no se correspondían con esta afirmación, y reflejaban que había descendido el caudal del río de una manera significativa».
Inicio del invierno
El alcalde recordó que ya con las lluvias de principios de diciembre, que provocaron una segunda inundación en Córdoba, «planteamos la necesidad de medir con mucha precisión y con prudencia la capacidad de los embalses, sobre todo, cuenca arriba de Córdoba, en Jaén».
«Teniendo en cuenta que hoy (por ayer) empieza el invierno y la mayor parte de las lluvias en Andalucía se producen en otoño, invierno y primavera, hay que procurar que los embalses estén en un porcentaje que permita que no se colmaten», apuntó, alertando de que cuenca arriba, excepto el Guadalmellato, todos los pantanos «están por encima del 90 por ciento y tienen, por lo tanto, un margen de maniobra escasísimo, es decir, que si vuelve a llover, nos volveremos a inundar».
En este sentido, la Agencia Andaluza del Agua se comprometió en esa reunión a mejorar la información de los desembalses. Así, se acordó mejorar el sistema de alarma e información de las Agencias de Meteorología y del Agua sobre la previsión de precipitaciones y desembalses para prever con suficiente rapidez la crecidas de los ríos y los arroyos.
Precisamente, Ocaña afirmó que la sesión de trabajo fue «fructífera», pues «por fin vamos a tener un método de trabajo, un calendario y una relación de asuntos que abordar», y consideró «acertada» la decisión de celebrar encuentros bilaterales.
En este sentido, informó de que en la reunión que mantendrá el Ayuntamiento con la Junta, y que se celebrará hoy mismo o el próximo lunes, se abordará la situación urbanística de las viviendas ubicadas en zonas inundables «que no deberían de haber sido construidas».
Así, el regidor recordó que a partir de las inundaciones de febrero se precintaron 24 viviendas sobre las que luego se ha actuado para impedir que volvieran a ser habitadas, y después de estas inundaciones avanzó que «un nuevo número de viviendas se sumarán a este paquete».





