La industria lechera del Valle de los Pedroches goza de buena salud, según los datos desvelados por Covap y por la Junta de Andalucía en unas jornadas informativas sobre la leche de vacuno que la agroganadera de Los Pedroches organizó en Dos Torres. En el encuentro realizo un balance del sector ante los ganaderos asociados a la cooperativa.
Mientras se espera un nuevo marco legal —las directrices se aprobaron hace quince días en Bruselas— que ampare y fomente la producción de leche, ésta alcanzó en Los Pedroches cifras récord el pasado año. Los lecheros de vacuno del Valle llegaron a ordeñar 200 millones de litros. «Las cifras que está dando Covap suponen un 43,7% de la producción lechera de Andalucía. Esto sitúa a Los Pedroches a la cabeza de Andalucía ya que la producción de la Comunidad Autónoma es de algo más de 400 millones de litros de leches al año», explicó Miguel Ángel Díaz Yubero, director general de Covap.
Estas cifras suponen que cada explotación vaquera llegó a ordeñar más de 530.000 litros de leches de media. Unos cupos inalcanzables en otros lugares de España.
Pese a la buena salud de la que goza el sector, el miedo a la pérdida de explotaciones sigue patente y la solución parece estar en los ganaderos jóvenes. «Tenemos un perfil de ganadero bastante joven y eso es bueno para el futuro porque hay que seguir apostando por que en los negocios también figuren los hijos y las explotaciones estén llevadas por los más jóvenes», planteó como solución Carmen Adell, directora de la Actividad Láctea de Covap.
Mientras tanto, muchos de los jóvenes ganaderos, que intentan hacerse cargo de sus explotaciones lecheras, siguen esperando las ayudas para invertir y profesionalizar el negocio. «En Córdoba fuimos a preguntar y nos dijeron que las ayudas de 130.000 euros estaban aprobadas, pero en Sevilla no nos dan contestación y nos tienen esperando. No puedo fundar la sociedad con mi padre porque necesito el dinero de joven agricultor», aseguró José María Sánchez, ganadero del Valle de los Pedroches. «No hay dinero y ni nos ingresan las ayudas de jóvenes agricultores, ni tampoco las de mejoras de las instalaciones. Así no podemos ni profesionalizarnos, ni trabajar en el campo», añadió el joven ganadero.





