El Ministerio Público ha solicitado una pena que suma dos años y nueve meses de cárcel para A.L.S. por, presuntamente, intentar agredir a un joven con un cuchillo porque no le dio un cigarro y amenazar de muerte a varios agente esgrimiendo una carabina de aire comprimido.
Según la calificación del fiscal, a la que ha tenido acceso ABC, los hechos tuvieron lugar el 12 de diciembre de 2009, en Palma del Río.
El procesado abordó en la calle Ancha de la citada localidad a la víctima, que se encontraba en compañía de tres amigos. En tono provocador le pidió un cigarro, a lo que el joven contestó que no disponía de ninguno. A la vista de tal respuesta, el acusado persistió en su exigencia y el denunciante le hizo una burla.
«Enfurecido, entró en su domicilio y salió portando un cuchillo de grandes dimensiones, con el que amenazó de muerte a la víctima», expone.
El joven y sus amigos se amedrentaron y, temiendo por su vida, huyeron del lugar y se refugiaron en el coche de uno de ellos. Sin embargo, pese a que se dio prisa por ponerlo en marcha, el procesado alcanzó el vehículo «y le asestó fuertes golpes con el arma blanca en el lateral derecho posterior de la carrocería, provocándole daños que han sido tasados en 474 euros», señala el escrito.
Después de que el turismo abandonase el lugar, el encausado entró en un establecimiento próximo, en el que se había refugiado su propia madre, temerosa de su actitud. «Ante ello, A.L.S. comenzó a vociferar, por lo que fue expulsado del local por varios clientes».
Entonces, comenzó a golpear la puerta del pub y llegó a causarle destrozos por un importe de 67 euros.
«Os voy a cortar el cuello»
Cuando los agentes de la Guardia Civil acudieron al domicilio del acusado para detenerlo, éste reaccionó violentamente y comenzó a amenazarlos de muerte, diciéndoles que les iba a cortar el cuello.
«Acto seguido, se introdujo en una habitación y salió con una carabina de aire comprimido ..., si bien en un descuido su madre se la arrebató y entregó a los agentes», dice el fiscal.
Según la Fiscalía, estos hechos son constitutivos de un delito de amenazas, otro de atentado, y un delito y una falta de daños.
Junto a la pena de cárcel, el Ministerio Público solicita para el procesado una multa de 1.864 euros; además, deberá indemnizar a la víctima en 550 euros por los desperfectos materiales causados en el vehículo.
El fiscal demanda en su escrito que se mantenga la libertad provisional del procesado.




