La venta de automóviles (turismos y todoterrenos) nuevos, un termómetro de la marcha del consumo, descendió en Córdoba un 7,3% en 2010. Se trata del cuarto ejercicio consecutivo en el que las matriculaciones retroceden en la provincia. Para este mal dato, fue determinante un segundo semestre negro, en el que la comercialización se vio lastrada por el fin del plan de ayudas a la compra de vehículos del Gobierno central y por el alza del IVA.
Según los datos facilitados ayer por Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam), en Córdoba el ejercicio que acaba de concluir se matricularon 11.333 automóviles. Esa cifra es inferior en 896 unidades a la contabilizada en 2009. Es decir, se produjo un descenso de las ventas del 7,3%.
Caída más atenuada
La reducción de la actividad de los concesionarios se debió a una segunda parte del ejercicio calamitosa. De hecho, en el primer semestre, hubo saldo positivo. La comercialización de turismos y todoterrenos se animó gracias al Plan 2000E del Ejecutivo central, que facilitaba 2.000 euros para hacerse con un coche. Por primera vez en mucho tiempo el sector logró zafarse de la crisis. En Córdoba, de enero a junio, salieron de los concesionarios 6.902 unidades, lo que implicó un alza interanual del 35,4%.
Pero, a partir de julio, la actividad volvió a «calarse». Desde ese mes el sector sufre las consecuencias de dos decisiones del Gobierno estatal: no prolongar el programa de ayudas y la entrada en vigor de la subida del IVA —en los automóviles pasó del 16% al 18%—. Fue más que suficiente para que las ventas pusieran la «marcha atrás». En el segundo semestre se comercializaron 4.431 turismos y todoterrenos. Se trata de un 37,8% menos que en el mismo periodo de 2009. Fueron unos datos tan negativos que sepultaron la recuperación del primer semestre.
Y los concesionarios cordobeses suman así su cuarto ejercicio consecutivo de caída de las ventas. Lo hacen con el mínimo consuelo de que el descenso de 2010 se queda por debajo del experimentado en 2009 (10,5%) y a años luz del batacazo sufrido en 2008, ejercicio en el que comenzó el parón económico, cuando las matriculaciones se desplomaron un 35%.
No en vano, la comercialización de coches es uno de los termómetros del consumo, muy detraído por la recesión. En Córdoba, la crisis aún sacude muy fuerte y sigue llevándose potenciales compradores por delante. Baste recordar que se trata de la provincia española con más paro.
Ahora bien, hay que introducir un matiz en el análisis. El descenso de las ventas se debió a la merma en la comercialización de turismos. De los concesionarios salieron 10.037, lo que implica un descenso del 11%. Sin embargo los todoterrenos sí aumentaron sus matriculaciones. Se contabilizaron 1.296. Esa cifra supera en un 36% a la registrada en 2009.




