ENTRENADOR DEL PEÑARROYA
A Pedro Sánchez siempre se le busca en momentos difíciles, aunque él tiene claro que en su carrera también presenta otro tipo de logros. Ahora, en el Peñarroya debe ejercer de salvador en un equipo que se ha complicado la temporada tras una pésima racha de resultados. A su favor juega el hecho de la experiencia acumulada y su toque docente, que le ayuda para levantar la moral de muchos vestuarios hundidos. El pasado fin de semana ya dejó una señal, puesto que el Peñarroya se reencontró con la victoria después de 12 jornadas.
—¿Estamos en una nueva edición de sus típicos rescates?
—Si es así, que acabe como los demás. Ya salvé al Córdoba, a su filial, al Pozoblanco, al Montilla. Para eso me han fichado en el Peñarroya y espero corresponder.
—¿Y no se cansa de ser un salvador de equipos?
—Si se repasa mi carrera por el fútbol de Córdoba, también he conseguido otras cosas.
—¿Le disgusta que le coloquen este apelativo?
—No me gusta tener el calificativo de salvador. Creo que también me han encomendado otras cosas y he cumplido. En la provincia de Córdoba todos saben cómo soy y hasta dónde puedo llegar. En mi caso, lo que me gusta es ayudar a fortalecer a todos los clubes de mi deporte.
—¿Puede cumplir esa misión en el Peñarroya? ¿Cómo se lo ha encontrado tras entrar en una crisis?
—Psicológicamente, me encontré a un equipo que estaba mal. Estaban los jugadores tocados y el equipo metido en la zona de descenso. Cuando eso ocurre, el jugador tiene un problema. No es capaz de ver situaciones con claridad. Es como si se atascara. Lo primero es recuperarlos anímicamente. Lo otro vendrá después.
—El domingo ya ganaron. ¿Es un paso?
—Si sólo nos quedamos en eso, creo que nos estaríamos engañando. El camino para que el Peñarroya salve la categoría es mucho más largo. Lo único que conseguimos fue salir de los puestos de descenso a 18 jornadas de que finalice el campeonato. Vamos a dejarlo en que hay más moral.
—¿Y qué más necesita?
—Por lo menos, dos fichajes más. Creo que la plantilla que tenemos es demasiado corta y eso no nos ayudará para conseguir el objetivo que nos hemos fijado.
—¿Y se puede fichar con la crisis?
—Las verdaderas dificultades están en Segunda B. En Tercera, se pueden encontrar a jugadores procedentes de esa categoría, porque están atravesando por problemas económicos y necesitan jugar.
—Ha hablado de fortalecer su deporte. ¿Cuál es su análisis de la situación actual en Córdoba?
—Creo que hasta la División de Honor de juveniles se está trabajando muy bien. La base no tiene que envidiar en nada a cualquiera del país. Creo que el problema viene en el mundo aficionado, puesto que la falta de organización en los clubes pesa mucho más. Si se arreglara eso, daríamos un salto muy importante.


