La junta de gobierno de la Agrupación de Hermandades y Cofradías afrontará un proceso de renovación tras la dimisión en bloque de tres de sus miembros: el vicepresidente primero, Manuel Muñoz; el secretario, Miguel Bravo, y la vocal de Protocolo, María José González. Su marcha se produjo cuando el presidente, Juan Villalba, tenía decidida su destitución para acometer una amplia reestructuración de su equipo, que tenía intención de comunicarles en breve.
Villalba agradeció el trabajo que todos han desarrollado en estos más de dos años y medio y aseguró que el asunto ha quedado resuelto «de una forma cristiana». Justificó su decisión en buscar una mayor «unión» entre los miembros de su junta de gobierno, que hasta ahora había presentado fisuras que espera que desaparezcan desde ahora. «Era una relación que había considerado que tenía que terminar», afirmó el presidente de la Agrupación, que decidirá en los próximos días qué personas ocuparán los puestos vacantes, dos de los cuales (el de vicepresidente y el de secretario) revisten especial trascendencia.



