Eran las diez de la mañana cuando entró por la puerta y poco antes de que comenzara a discutir con su pareja. Su hijo de tres años estaba delante, pero ni siquiera por él acalló sus gritos e insultos. Es más, incluso llegó a dirigirse al pequeño para vejar más a su compañera y, al final, la agredió, llegando a romperle varios dientes. Por estos hechos, el presunto autor está acusado de un delito de lesiones, por el que podría ser condenado a un lustro entre rejas.
Según el escrito del Ministerio Público, el fatal episodio tuvo lugar el 13 de marzo de 2010. El procesado, durante la pelea, le dijo al niño que su madre era una puta. Después, comenzó a darle a la mujer múltiples patadas en la cara, partiéndole diversos molares.
Ninguna reclamación
La mujer tardó una semana en recuperarse y, pese a la agresión, no reclama nada al procesado.
La Fiscalía considera que los hechos relatados son constitutivos de un delito de lesiones y solicita al procesado una pena de cinco años de cárcel, puesto que concurre la circunstancia agravante de parentesco.
Además, el Ministerio Público pide que se prive al encausado portar armas o el derecho a su tenencia durante seis años y también solicita que durante ese mismo tiempo ni se acerque ni comunique con la víctima.



