La fusión fría que acaban de sellar las cajas rurales de Córdoba, del Sur (Huelva y Sevilla) y de Extremadura da lugar al nacimiento de un gigante dentro de las cooperativas de crédito en España.
Según informó ayer la entidad financiera cordobesa en un comunicado, el domicilio social del Sistema Institucional de Protección (SIP), que aglutinará a las tres, estará en Sevilla. Y se mantendrán en funcionamiento los servicios centrales operativos en la sede de cada una de las cajas: Córdoba, Badajoz y la capital hispalense.
En el organigrama del SIP —fórmula de colaboración que permite a cada uno de los integrantes mantener su personalidad jurídica—, la Caja Rural de Córdoba ostentará una de las dos vicepresidencias, que ocupará su máximo responsable, Manuel Enríquez. La presidencia de la entidad que surge de esta fusión fría la ostentará la Caja Rural del Sur, la más potente de las tres.
Igualmente, el comunicado resaltó que las decisiones se tomarán por mayoría reforzada, si bien no se aclaró cuál será el porcentaje de dicha mayoría. Por ejemplo, en el caso de las cajas de ahorro, para actuaciones relevantes se exige, al menos, dos tercios de votos favorables.
La operación no viene dada por problemas de las participantes, sino que encaja en las presiones generalizadas que está realizando el Banco de España sobre las entidades financieras para que ganen volumen a través de procesos de concentración. En el caso de la Caja Rural de Córdoba, ha tenido varias opciones para participar en proyectos de integración, pero finalmente se decantó por este.
En la práctica, la cooperativa de crédito cordobesa lo que hace es sumarse al SIP que ya tenían en marcha las cajas rurales del Sur y Extremadura, que fue aprobado por el Banco de España en diciembre. En aquella ocasión, se indicó que las decisiones serían tomadas de manera consensuada en todos los casos.
De hecho, el panorama de este subsector financiero se ha poblado de alianzas. Así, Cajamar, la mayor caja rural del país, ha liderado un proyecto con otras seis entidades. Y la valenciana Ruralcaja, otra de las grandes del sector, también dio un paso importante al formalizar un grupo con otras 13 cooperativas de crédito.
La Caja Rural de Córdoba será en muchos parámetros la segunda entidad que más aporte al que se conocerá como SIP Ibérico. Con los datos aportados ayer correspondientes a noviembre de 2010, de los 7.023 millones en activos con que contará el fruto de esta fusión fría, 1.265 corresponderán a la cordobesa. Por encima de la contribución de la extremeña. Lo mismo sucede en el volumen de negocio (depósitos más créditos), donde la entidad que preside Manuel Enríquez sumará al grupo 2.135 millones. Casi el 19% del global. Son 162 más que su homóloga de Extremadura.
En el margen de explotación —antesala del beneficio antes de impuestos—, sin embargo, ocupa la tercera posición con 10 millones. Eso sí, obtener un resultado positivo no es poco en los tiempos que corren.
En cuanto a oficinas, la Caja Rural de Córdoba suma 103, mientras que la extremeña se va a 110 y Caja Rural del Sur se sitúa en las 286. La operación no implica ningún solapamiento de sucursales.



