Los caldos del marco Montilla-Moriles han sido incluidos por la UE en el catálogo europeo de generosos y finos. Bruselas ha dado este reconocimiento a los vinos de la Denominación de Origen cordobesa sin necesidad de que se tenga que incorporar al vino alcohol, «porque es un vino que, por la vid que lo genera, en su fermentación alcanza los grados necesarios, que en este caso son 15, sin añadirle alcohol», según explicó ayer la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, quien calificó de «extraordinariamente importante» esta decisión.
«Esta decisión tiene efectos positivos tanto para lo que es el vino en su denominación de origen y también para lo que son los efectos fiscales al respecto», afirmó la ministra.
La UE modificará el Reglamento que obligaba a añadir alcohol a los caldos de esta denominación. La noticia ha sido aplaudida por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen (DO) Montilla-Moriles, cuyo presidente, Manuel Pimentel, destacó que se trata de una «reivindicación histórica». En declaraciones a los periodistas, Pimentel dio la enhorabuena a todas las administraciones que durante años se han implicado para que la UE adopte esa decisión, con la que la DO Montilla-Moriles obtiene una «seguridad jurídica» y adquiere un nuevo «elemento diferenciador» de cara a una comercialización.
Vieja reivindicación
El presidente de la DO ha resaltado que la variedad de la uva de esta parte del sur de Europa y la técnica empleada no necesitan por sí mismas que se le añada alcohol etílico para alcanzar los 15 grados, condición que en el anterior reglamento catalogaba a los vinos de la UE como «finos».
Según explicó Pimentel, ese nivel de graduación se consigue con la propia uva Pedro Ximénez mientras que en otras regiones se produce por «añadidura» de alcohol. En este sentido, Pimentel resaltó que los vinos cordobeses son diferentes y que por sus características era «surrealista» que se le tuviera que añadir alcohol. Así, el presidente de la DO Montilla-Moriles reconoció que también por esas circunstancias los caldos no han sido lo «suficientemente entendidos en Europa».



