EL encarecimiento de las multas de tráfico ya se nota en la Hacienda local. Y para bien... del Ayuntamiento, que cobró a 31 de diciembre de 2010 por sanciones de tráfico 3,02 millones de euros, una cantidad notablemente superior a la que se registró en 2009, que fue de 2,2 millones. El incremento es del 40 por ciento y en él ha tenido que ver de un modo decisivo la tarificación al alza de las multas con la que operan los agentes de la Policía Local desde un mes antes de que acabara el año.
La subida del importe de las sanciones circulatorias que impone el Ayuntamiento viene dada por la activación de la Ley de Seguridad Vial que ha impulsado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y a la que el Consistorio ya ha adaptado la Ordenanza Municipal de Tráfico. Por efecto de esta puesta al día, las sanciones leves han subido de 60 a 80 euros y las graves de 96 a 200. La nueva reglamentación sobre multas no ha introducido cambios apreciables en la catalogación de las mismas, de manera que la tipología de las faltas es la misma que hasta la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Vial.
Aunque el encarecimiento de las sanciones no se debe a una decisión municipal, es un hecho que las arcas locales, más que maltrechas, están agradeciendo los ingresos extra que los cambios están produciendo. La subida de ingresos entre 2010 y 2009 habla por sí sola: 828.000 euros más para la caja de Capitulares en una época en la que los recursos financieros escasean. El dato alcista adquiere más relevancia si se tiene en cuenta que la cifra de 3,02 millones de ingresos por multas en 2010 está tomado según los datos del presupuesto de ese ejercicio a fecha de 31 de diciembre de ese año, cuando la liquidación del documento financiero no se producirá hasta abril de 2011. El dato de ingresos por multas en 2009, que fue de 2,2 millones, se tomó en marzo de 2010, a un mes de la liquidación.
La tendencia, empero, al ascenso de la recaudación por sanciones de tráfico ha sido sostenida en los últimos años, pero nunca tan acusada. Prueba de ello es que entre los ejercicios de 2009 y 2010 el Consistorio ingresó un 22 por ciento más por sanciones impuestas por la Policía Local a conductores que no observaron las normas circulatorias dentro del casco urbano, de tal modo que se pasó de recaudar 1,8 millones de euros en 2009 a ingresar 2,2 millones en 2010.
Una conclusión que se puede extraer del incremento de los ingresos es que a la ciudadanía no le ha intimidado el encarecimiento de las sanciones por infracciones de tráfico y no las han cometido en menor número. Antes al contrario, se ha producido también una subida en el volumen de sanciones, tal y como reconocieron a ABC fuentes municipales a finales del pasado mes de enero, cuando el periódico informó de que las nuevas multas de tráfico elevaban a 200 euros las sanciones máximas.
Según la nueva tarificación, las infracciones que están penadas con las cantidades más altas (200 euros) son aparcar en doble fila, en el acerado, en pasos de peatones, en un vado o en zonas de carga y descarga. Circular por zonas Acire o por el carril bus o estacionar en él también se castiga con 200 euros. Las infracciones reiteradas en estacionamientos de zonas azul se penan con 90 euros cada una, mientras que el primer incumplimiento cuesta 60 euros. Exceder el tiempo que marca el tícket de la zona azul tiene una sanción de 30 euros.



