El gobierno municipal, por boca del propio alcalde, Andrés Ocaña, no se ha cansado de repetir que las nóminas del personal municipal están garantizadas a raíz de las dudas mostradas por el PP. Sin embargo, desde la Intervención General del Ayuntamiento también echan en falta datos más precisos sobre la evolución prevista de las retribuciones de la plantilla y la cantidad destinada a contrataciones temporales.
El órgano que fiscaliza las cuentas recuerda que todas estas partidas, incluido el dinero dedicado a procesos selectivos, también están afectadas por el plan económico-financiero aprobado por el Ayuntamiento en noviembre de 2008 para enjugar un déficit de más de 33 millones de euros.
En su informe sobre el drástico plan de recorte de gastos, cuya modificación fue acordada el pasado jueves por el Pleno, la Intervención General asegura que «se echa de menos que este apartado, de tanta trascendencia desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, se acompañara de un informe del Departamento de Personal en el que se recogieran las previsiones sobre la evolución prevista de las retribuciones».
Convenio colectivo
También solicita al Consistorio que aclare cómo piensa pagar todos los compromisos adoptados con los trabajadores y recogidos en el convenio colectivo, que recogía subidas superiores al Índice de Precios al Consumo, esto es, por encima del incremento del coste de la vida.
El borrador presupuestario presentado por el cogobierno de IU y PSOE reserva 93,55 millones de euros para gastos de personal que trabaja en la sede de Capitulares durante 2011 (se excluyen los empleados de las firmas y organismos municipales). Este capítulo se reducirá un 3 por ciento respecto a 2010, debido sobre todo a la rebaja de las nóminas establecida por el Gobierno central para todos los trabajadores de las administraciones públicas. Sus retribuciones disminuirán una media del 5%, oscilará entre el 0,56% y el 7%, según el sueldo que perciba cada empleado —de forma progresiva, a mayor retribución, mayor recorte—.
La Intervención aclara que la rebaja también debe afectar a las horas extraordinarias y a la cobertura de nuevas plazas.



