Los órganos judiciales que se encuentran, desde hace tiempo, en una situación casi insostenible son los siete de Instrucción. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, entre julio y septiembre ingresaron 13.229 asuntos, una media de 1.889 por togado. Y si estas cifras asustan, más sorprenden las referentes al número de causas pendientes al final del citado periodo, 5.135.
Esta saturación está obligando a señalar en las agenda a siete y ocho meses vista, cuando lo habitual era de entre tres o cuatro meses. Y es que la tercera ciudad en población de Andalucía necesita un nuevo órgano de esta materia para descongestionar los actuales y poder instaurar el servicio de guardia de 24 horas, una prestación que tienen otras capitales con menor población, como es el caso de Granada.
El principal problema que existe en la actualidad es la prolongación de la jornada laboral en el juzgado de guardia. Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil tienen instrucciones de entregar al detenido una vez que han acabado sus diligencias, sin tener en cuenta los horarios del juzgado (de 9 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, de lunes a viernes y de 9 a 13.00 los sábados). A esto se añaden las peticiones de «habeas corpus», que deben atenderse de inmediato. Así, si un ciudadano es arrestado el domingo a las 15.00 horas por un asunto leve está abocado a pasar la noche y la mañana del lunes en el calabozo.
La creación de Instrucción 8 no será efectiva hasta junio del presente año, retrasándose seis meses sobre la fecha prevista, que estaba señalada en un principio para el 31 de diciembre del 2010.
El Consejo de Ministros aprobó su creación en el mes de junio de 2010 y se le dotaba de su correspondiente partida presupuestaria, pero la Junta de Andalucía anunció el pasado 28 de octubre la «reprogramación» —o lo que es lo mismo, posponer su entrada en marcha— por razones económicas.
Desde hace ya varios años, secretarios, jueces, funcionarios y abogados llevan demandando que se cree este órgano.
Mientras tanto, la Administración no ha orquestado ninguna medida para intentar reducir la carga de trabajo. Si es cierto que lo hizo el pasado año, entre septiembre y diciembre, con la puesta en marcha del plan de tardes, que se aplicó en 20 órganos cordobeses.
Jornadas vespertinas
En concreto, se llevó a cabo en los juzgados de Primera Instancia números 2,1,6, 8 y el número 3 de familia, así como el juzgado de Menores número 1. Asimismo, aplicó en los de Instrucción número 1 de Posadas, Baena, Montoro, Priego y Montilla. También los de Instrucción número 2 de Pozoblanco, Lucena y Posadas y el número 3 de Lucena, así como de lo Penal, números 1 y 3 de la capital. Además, figuraban los servicios comunes de notificaciones y embargos y los servicios comunes de partido judicial de Lucena y Posadas.



