El público del Teresa Rivera ha sido una pieza clave para la victoria del Rayo Vallecano ante el Córdoba hasta el punto de que para el técnico blanquiverde, Lucas Alcaraz, «ha sido capaz de mediatizar al árbitro», que pitó un penalti determinante para el resultado final del partido. Una pena máxima que, por cierto, «no lo era y hasta el propio jugador del Rayo lo reconoció», insistió el de Jerez.
Pero no todo es culpa del trencilla. Delante del Córdoba había un equipo «muy serio, de altísimo nivel y que sabe definir». Por su parte, los muchachos de Alcaraz realizaron una bastante buena primera mitad, «compitiendo bien, controlando balones» y mostrando una «actitud y una ambición» que bien hubiera merecido mejor recompensa, pero «el golazo nada más salir en la segunda parte que supuso el empate» fue, quizá, difícil de digerir y acabó desequilibrando la contienda.
En presencia de De AldamaLas limitaciones del equipo por las lesiones, así como el hecho de no haberse reforzado en el mercado de invierno por culpa de una venta que no acaba de cerrarse, a pesar de que el propio Víctor De Aldama se encontraba ayer en el palco de honor como futuro dueño del club blanquiverde, también son indicativos del resultado final del partido. «Estamos llevando una línea de trabajo y de juego que vendrá acompañada de resultados», explicó el entrenador del Córdoba, quien, además, reconoció que la falta de definición en el ataque en tres ocasiones tras el 3-2 también contó como elemento negativo que habrá que solucionar, al igual que ciertos errores en la zaga.



