Tres oportunidades claras que fallaron Ezequiel, en el 28; Neftalí, en el 45, y Juan Diego, en el 70, sirven de resumen de lo que fue el partido de ayer que enfrentó al Marinaleda y al Peñarroya y en el que los mineros se merecieron llevarse los tres puntos. El equipo de Pedrito planteó un juego muy serio en la defensa y en el centro del campo que desarmó a un flojo Marinaleda, pero, de nuevo, no se supo rematar en las acciones finales. El próximo encuentro ante el Conil en casa se antoja vital para las aspiraciones de permanencia del Peñarroya.



