El cambio en la fisonomía de la red viaria de la provincia de Córdoba, especialmente con la aparición de la A-45 en sustitución de la peligrosa N-331, ha traído consigo, igualmente, un fenómeno novedoso: la cada vez mayor concentración de siniestros en las vías de gran capacidad, frente a las carreteras nacionales, autonómicas o provinciales, menos usadas por los usuarios en favor de las primeras.
Ese incremento no implica siempre un aumento similar de víctimas, aunque la velocidad con la que se circula por las autovías puede hacer también que ese dato dé un giro de 180 grados. No en balde, en los últimos tres años sólo ha habido un aumento numérico de siniestros en las vías de gran capacidad, mientras que en el resto la evolución ha sido a la baja.
Las vías más inseguras
Según cifras de la Dirección General de Tráfico (DGT), en 2008 se produjeron casi 1.200 accidentes en las carreteras cordobesas, en los que se vieron implicados casi 1.760 vehículos. De ese total, 235 siniestros se registraron en las autovías, frente a los 238 de las nacionales, los 520 de las vías autonómicas y los 161 de las carreteras provinciales.
A tenor de estas circunstancias, da la sensación de que las vías dependientes de la Junta de Andalucía (un total de 1.616 kilómetros repartidos en 66 carreteras) son las menos seguras, mientras que las que dependen de la Diputación (con una red asumida de 2.536 kilómetros entre vías de interés provincial y caminos rurales) son mejores en ese sentido.
Tocando las cifras de 2009, ese año sumaron casi 1.100 accidentes con unos 1.600 vehículos implicados. Y en este año se empieza a ver un repunte de siniestros en las autovías cordobesas, ya que se produjeron 266 entre la A-4 y la A-45, es decir 31 más que en el año anterior. Entre tanto, en las nacionales bajaron hasta los 218 accidentes, las autonómicas también descendieron hasta los 428 y las provinciales se quedaron en 134.
Finalmente, el pasado año —no especialmente bueno en materia de accidentes de tráfico— se superaron los 1.260 siniestros con unos 1.800 vehículos implicados, y las autovías se quedaron con 333 colisiones o salidas de vía, mientras que las nacionales ascendieron hasta los 246 accidentes, las autonómicas tuvieron 499 y las provinciales, 152.
Como dato llamativo, en los tres años estudiados se da la circunstancia de que la A-4 concentró siempre un mayor número de accidentes, si bien la A-45 ha ido tomando un mayor protagonismo con el paso del tiempo.
Así, la Autovía de Andalucía contabilizó 192 accidentes en 2008, otros 215 en 2009 hasta llegar a los 266 el pasado año, la autovía entre Córdoba y Antequera pasó de registrar 39 siniestros hace dos años, otros 50 en 2009 y, finalmente, acumuló 64 en 2010.



