PALMA DEL RÍO
El sector de la naranja presenta pérdidas que superan los 2,2 millones de euros tras las inundaciones de diciembre en la Vega del Guadalquivir, según informa la asociación citrícola Palmanaranja, que aglutina a quince empresas y cooperativas de la zona. Esta caída no sólo atañe a los jornales, sino que engloba todos los daños causados por la lluvia, como caída de árboles o roturas en instalaciones de riego o medios mecánicos. En cuanto a la fruta, se ha echado a perder entre el 10 y el 12% del volumen total previsto por el sector citrícola.
No obstante, la campaña, que se prevé que dure hasta primeros de mayo, se verá favorecida por un incremento de los precios en campo. La clave, según el presidente de Palmanaranja, Teodoro Revilla, se encuentra en las heladas que han sacudido las huertas del levante español en enero, lo que ha provocado «una especulación en campo con determinadas variedades». Este incremento aún no se ha visto reflejado en los mercados debido al acopio realizado por las empresas levantinas y a que «se reservan producciones en otras zonas productoras» como la Vega del Guadalquivir, donde la naranja está sana, según explica Revilla.
Convenio de colaboración
Por otro lado, Palmanaranja firmó ayer un convenio de colaboración con el Ayuntamiento palmeño por el que el Consistorio destina 8.000 euros para el desarrollo de las empresas que forman parte de la asociación citrícola. Además de esta colaboración, aún está por concretar otro convenio de 40.000 euros para la creación de un campo de investigación para determinar las variedades que mejor se adaptan al clima de la Vega.



