«Ha pasado otras veces. Ahora te puede suceder a ti». Unos 3.000 jóvenes, según el delegado diocesano de Juventud, Pablo Garzón, responderán hoy a la convocatoria que, bajo este eslogan, los ha llamado para la jornada que cierra la Misión Juvenil. «No ha habido inscripción formal, por lo que no es fácil dar cifras, pero sólo con el número de autocares que vienen de los pueblos podemos hablar de ese número», dijo.
Unos doscientos jóvenes de Baena intervendrán en tres actos. El párroco de Santa María la Mayor de dicha localidad, Miguel David Pozo, no duda en llamar «performances» a lo que harán sus feligreses. Una entrada impactante con músicas muy actuales (percusión de Safri Dúo por ejemplo), una representación en Las Tendillas que mostrará el encuentro de Cristo con una chica de hoy y la bajada a la Catedral con la Inmaculada de la Compañía, con casi un centenar de jóvenes personificando el rezo del rosario, serán la aportación baenense. «Han sido dos meses de preparación», informa el párroco, que añade con satisfacción que «sólo de mi pueblo vendrán unos 500». No serán las únicas actuaciones, pues también intervendrá el grupo teatral del colegio de los Trinitarios, así como las actuaciones musicales de solistas y grupos como Jesús Cabello, Unai Quirós y el Grupo Jerusalén. .
Oración y fiesta
No todo será lúdico. Al mismo tiempo estará abierto un stand de Cáritas para recoger las aportaciones de la Operación Kilo, que pondrá el sello insoslayable de la caridad y la solidaridad en la concentración juvenil. Y muy cerca, en la vecina parroquia de la Compañía, a pocos metros del bullicio, habrá un espacio para el silencio reflexivo de la oración y la posibilidad de recibir el sacramento de la penitencia.
El inicio de la verdadera cuenta atrás hacia la Jornada Mundial de la Juventud lo marcará, en Las Tendillas, la apertura del proceso de inscripciones para acudir a Madrid en el mes de agosto, donde se calcula que estarán presentes cerca de un millón de jóvenes de todo el mundo para asistir a los actos programados, que tendrán su punto culminante en la presencia en la capital de España de Benedicto XVI.
¿Cuántos cordobeses acudirán a la cita de agosto, a la que esta Misión ha servido de preparación? De momento tienen ya confirmada su presencia y reservado su alojamiento en domicilios particulares, casas parroquiales, colegios o casas de hermandad de Córdoba unos 4.000 asistentes, algunos de países tan lejanos como Pakistán o Australia, a los que habrá que sumar como mínimo otros tantos cordobeses que se desplacen a Madrid.
Una breve pausa para el descanso y el almuerzo dejará paso a la procesión, que rezando el rosario llevará hasta la Catedral a la imagen de la Inmaculada Concepción que se venera en la parroquia de la Compañía y es titular de la hermandad del Santo Sepulcro. En el primer templo, el obispo presidirá una misa solemne que marcará el cénit de la jornada. Y al término de la celebración, de una forma diferente a la de la ida y más cercana a la estética habitual —cortejo «formal», trajes oscuros y acompañantes con cirios— retornará la Inmaculada sobre su paso, al que seguirá la música procesional de las marchas que interpretará la banda de María Santísima de la Esperanza.
Sobre las once de la noche, acabarán más de doce horas ininterrumpidas de presencia juvenil y cristiana en la plaza de las Tendillas. Muchos estarán cansados, pero felices. Y seguramente, habrá quien no olvide el día de hoy porque, como dice un eslogan incluido en la convocatoria, «hay días en que tu vida puede cambiar para siempre. Ese día ha llegado».




