«La calle Poeta Juan Ramón Jiménez parece la autopista a Cádiz. Los coches alcanzan más de 100 kilómetros por hora cuando salen del cine El Tablero. Esto no se podía consentir en una zona residencial. Nos parece extraordinario que la velocidad del barrio se reduzca a 30 kilómetros por hora». Así de satisfecho se mostraba ayer el presidente de la asociación de vecinos de El Tablero, Jesús Moya, al conocer el anuncio por parte del Consistorio de limitar en esta zona la velocidad por debajo de los actuales 50 kilómetros por hora.
Esta medida entronca con la normativa anunciada ayer por la Dirección General de Tráfico, que catalogará como «zona 30» las calles con un sólo carril por sentido para reducir la siniestralidad en las ciudades.
Moya recordó que llevan pidiendo esto hace más de dos años al Consistorio y que por fin lo han conseguido.
En esta zona residencial hay muchas calles con un solo sentido, salpicadas además por numerosas guarderías infantiles. Es lo que Elisa, una vecina de El Tablero, destacó a ABC. «Hay muchos niños por la zona y la velocidad debe ser reducida, pero no sé si a 30 kilómetros, porque podrían formarse muchas más colas».
Por su parte, Pedro, un churrero de El Tablero, aseguró que será difícil que los conductores respeten esa velocidad.
Emilio, otro vecino, afirmó que la medida va a ser «recaudatoriamente magnífica» porque él mismo ha intentado ir a 30 kilómetros hora por el barrio, «y el pie se me iba sólo a 40». Sin embargo, la propuesta en sí no le parece mala, y recordó que hace unos dos años, un conductor ebrio que iba a gran velocidad atropelló mortalmente a una señora que salía de misa en la parroquia Cristo Rey.
Otra residente de la zona, Claudia, señaló que ella no conduce y que como va a pie la medida de limitar la velocidad le parece estupenda.
Por su parte, Rafael, el quiosquero de la esquina de Juan Ramón Jiménez con Poeta Emilio Prado, cree que a 30 por hora el coche se le va a parar a más de uno, que lo ideal sería que todos fueran a 50, «pero de verdad».
La medida sin embargo le parece «buenísima» a Virginia, que vive en la calle Poeta Miguel Hernández, y que ve cada día el trasiego de vehículos por la zona residencial.
Es lo que también opina Elena, que suele correr en el circuito. Aseguró que las ciudades son para las personas, no para los vehículos. De hecho, señaló que ve cómo hay corredores que van con casco por la calle por miedo a los atropellos en El Tablero.
El director general de la DGT, Pere Navarro, subrayó durante el II Encuentro de Ciudades para la Seguridad Vial, que concluyó ayer en Córdoba, que los atropellos y la velocidad están muy ligados: «A 70 kilómetros por hora no se salva nadie; a 50, la mitad y a 30, el 95 por ciento de los peatones vive para contarlo».




