La crisis galopa desbocada en la capital. Pero su rastro de desolación se nota en algunas zonas más que en otras. Según el «Plan Municipal de Inclusión Social 2011-2014» presentado ayer, la pobreza grave se centra sobre todo en el distrito Sur, donde prácticamente uno de cada cinco hogares la padece. Es el área donde más se ceba, seguida de la Noroeste, arrastrada por los malos indicadores de Moreras y Las Margaritas.
Su parte de diagnóstico se sustenta en las conclusiones del estudio «Encuesta sobre Condiciones de Vida de la Población en Córdoba» del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), que se presentó a finales de 2010 y cuya labor de campo se realizó entre septiembre y noviembre de 2009. Eso implica que la situación debe haber empeorado. De acuerdo a dicho estudio, se considera que un hogar soporta una pobreza grave cuando sus ingresos —por cualquier factor: sueldos, pensiones, paro, ayudas o rentas de propiedades— al mes por cada integrante son menores a 318 euros netos.
La media en el 9%
El informe de inclusión indica que la pobreza grave es «un problema de primer orden». Destaca que no sólo impide a las familias que la sufren participar en el consumo o satisfacer algunas de sus necesidades, sino que las sitúa en «situación de vulnerabilidad y riesgo al disminuir su capacidad para afrontar imprevistos y limita sus oportunidades de acceder a los recursos». Ellas, sigue el citado informe, serán las que «necesitarán más recursos sociales».
En el global de la ciudad, hay un 9% de hogares que declaran soportar una pobreza grave. En total, son 10.687. En ellos, sus ingresos al mes por integrante son menores a los reseñados 318 euros. Pero donde la situación se vuelve realmente alarmante es en el distrito Sur. Allí, el 19% de las familias asegura hallarse en esta delicada situación. Es la zona de Córdoba con el peor indicador.
Le sigue el área Noroeste, donde el 13% de los hogares está castigado por la pobreza grave. Los datos de este distrito vienen marcados por la presencia en él de Las Margaritas y Moreras, barrios aún muy deprimidos económica y socialmente. Por encima de la media también se sitúan el Centro y Poniente Sur, en ambos casos con un 10% de las familias con el nivel más bajo de ingresos.
Y el «Plan Municipal de Inclusión Social 2011-2014», precisamente, busca «reducir los niveles de pobreza severa y grave y mejorar la situación de los hogares en estado de vulnerabilidad y exclusión social».
Para ello, dispone 182 medidas en siete ejes. Entre ellos, está el de la economía y el empleo, con numerosas iniciativas. Una de las metas es ampliar la actividad de zonas desfavorecidas. Entre otras cuestiones, se «sensibilizará y captará» a empresas «dispuestas a asentarse en barrios marginados». Además, se construirán locales para uso comercial, tanto para su venta como para su alquiler.
Otro de los objetivos será potenciar la formación como herramienta para la incorporación y permanencia en el mercado laboral de los cordobeses en situación de riesgo y exclusión social. Por ejemplo, se realizarán acciones que favorezcan «el establecimiento de ayudas económicas (becas) que posibiliten la realización de acciones formativas por personas en situación de pobreza».
Igualmente, se dedica un apartado al autoempleo, con ayudas para la creación o consolidación de empresas promovidas por ciudadanos en situación de riesgo o exclusión social. También se recoge la concesión de microcréditos.



