El gobierno municipal no predica con el ejemplo. Su defensa a ultranza de las empresas públicas dependientes del Ayuntamiento choca con la externalización de algunos servicios que está llevando a cabo la Corporación local presidida por Andrés Ocaña. La Junta de Gobierno Local aprobó ayer la renovación de una autorización a la empresa FCC por parte del Consistorio para la recogida, transporte y almacenamiento de algunos tipos de residuos, la mayor parte de ellos de carácter industrial.
En el expediente, que fue sometido ayer a votación, no se refleja el desembolso que supone este permiso para las arcas municipales, aunque sí se establece que su plazo de vigencia es de dos años. En el documento se deja claro que esta concesión administrativa cumple lo fijado por la ordenanza municipal que rige todo lo relacionado con la recogida y tratamiento de basuras, normativa que data del año 2006.
Sin embargo, llama la atención que existiendo una empresa municipal, como es el caso de Sadeco, encargada de la gestión de los residuos urbanos en la ciudad, el Ayuntamiento se vea obligado a externalizar una parte de este servicio. Hay que recordar que los concejales de IU han realizado en las últimas semanas una encendida defensa de las empresas municipales lanzando críticas al PP.



