El portavoz del grupo municipal de IU, Francisco Tejada, salió ayer al paso de las acusaciones del empresario Rafael Gómez, que, en declaraciones a ABC publicadas el sábado, confesó que habló con el ahora alcalde, Andrés Ocaña, cuando era edil de Urbanismo —ocupó el cargo de 2003 a 2009— de la multa de las naves de Colecor (24,6 millones). El candidato de Unión Cordobesa levantó esta edificación (40.000 metros) sin permiso en 2005. Para Tejada, lo que haya tratado Ocaña sobre las naves está «plasmado en los documentos que están en la Gerencia de Urbanismo». Eso sí, por dos veces, no contestó a si hubo contactos del entonces edil de Urbanismo con Gómez sobre la sanción.
Al salir a colación la polémica revelación del también imputado en el «caso Malaya», el portavoz de IU defendió a Ocaña alegando que como edil de Urbanismo impuso varias multas coercitivas —por no parar una obra ilegal— por la construcción de las naves sin licencia y, luego, una sanción «multimillonaria» a Arenal 2000, empresa de Gómez, por acometer el proyecto incumpliendo la norma urbanística. Sostuvo que «lo que haya podido tratar el señor Ocaña» sobre esta construcción ilegal «está en los documentos que se encuentran en la Gerencia y se pueden ver». Tejada «olvidó» que esos expedientes reflejan que el Consistorio nunca precintó los trabajos que duraron meses.
Insinuaciones contra el PP
Pero, en las dos ocasiones en las que se le preguntó expresamente por si hubo contactos o diálogo de Gómez con Ocaña como edil de Urbanismo para tratar la multa de 24,6 millones, eludió contestar. Se limitó a argumentar que el actual alcalde, cuando dirigió la Gerencia, impuso una «sanción importantísima» al empresario.
Igualmente, pasó de puntillas sobre el anuncio del PP de que exigirá en el Pleno que Ocaña dé explicaciones al respecto. Para los populares, es «grave» que el gobierno municipal no aclare su protagonismo en la edificación de las naves de Colecor. Ahí, sí replicó Tejada. A su juicio, la relación del Ayuntamiento con la construcción de dichas naves fue imponer al infractor «una multa multimillonaria» que, recordó, el Consistorio ha defendido en los tribunales, donde está recurrida y sin cobrar aún. «Esa es una relación transparente y plasmada en documentos», dijo.
Después, llegó una desconcertante intervención de Tejada, porque desde los medios se le preguntó si Gómez mentía al decir que el gobierno municipal —realmente, lo que asegura el empresario es que llegó a un acuerdo con Rosa Aguilar, alcaldesa cuando se levantaron las naves, para que le disminuyera la cuantía de la multa a «6.000 euros»— le insinuó que le iba a rebajar la sanción a «6.000 euros». «No lo sé», respondió, como abriendo la puerta a la línea a la que se ha apuntado IU de que a quien hay que pedir explicaciones es a Aguilar, que ya no está en la coalición. Y Tejada continuó su contestación defendiendo por enésima vez a Ocaña.
Por último, intentó extender la sombra de la duda sobre el alcaldable del PP y su portavoz municipal, José Antonio Nieto. «Lo que no se sabe es de lo que han podido hablar otros, como los señores Gómez y Nieto», dejó caer. Pero de argumentos no iba bien: «Ambos han hablado. Lo vimos todos en una Semana Santa, cuando hicieron juntos un paseo. No sé si dialogaron de fútbol o del tiempo».



