Al sector del caballo le ha sentado como un jarro de agua fría —y es decirlo de forma muy suave— que el Ayuntamiento haya tomado la decisión de que las cuadras de Caballerizas Reales vayan a trasladarse junto al zoológico. «La decisión de los bestias que así lo hayan pensado supone todo un varapalo al ingente trabajo realizado y el dinero que hemos invertido en este proyecto, y va a suponer perder una oportunidad de oro para una ciudad que aspira a ser la Capital Europea de la Cultura en 2016», criticó ayer José Luis Ramírez, presidente de la Asociación de Criadores de Caballos de Pura Raza Española.
Una polémica que Ramírez trasladó ayer a la reunión a nivel nacional que celebró ayer en Sevilla la Asociación que preside.
Para Ignacio Fernández de Mesa, presidente de Asaja-Córdoba, se trata de una decisión «electoral» tomada «bajo la presión vecinal», que «desnaturaliza el uso turístico de un edificio emblemático que ha sabido combinar el sector del caballo, con el turismo y la hostelería y que supone un espectáculo vivido en el marco de la realeza de las Caballerizas y del entorno de la Mezquita-Catedral».
Y es que, los hosteleros de la zona «están encantados con la presencia de los animales y del espectáculo que aportan y sacan buen provecho de los visitantes y turistas que acuden a verlos», añadió Ramírez. Unos visitantes que, como recordó Fernández de Mesa, «acaban pernoctando aquí».
Y mientras que Ramírez habló de una «mano negra» que pretende «hacer daño», a pesar del apoyo del alcalde, Andrés Ocaña, a la iniciativa en la Marcha del Caballo del pasado 28 de febrero, Fernández de Mesa no pudo evitar apuntar que la decisión se ha adoptado con Rafael Blanco, el que fuera presidente de Córdoba Ecuestre, ya fuera del Ayuntamiento,
También, el concejal del PP Luis Martín pidió al gobierno municipal «criterio y decisión» para afrontar el proyecto de Caballerizas, ya que «todavía no ha definido con claridad la idea que quiere al esbozar soluciones parciales en su desarrollo final».
Por su parte, Ocaña explicó que el plan especial de Alcázar-Caballerizas no deja de ser un proyecto de «concepto, por lo que nadie tiene por qué sentirse incómodo», además de que hay una legislación específica sobre animales en el Casco Histórico y otra sobre inmuebles protegidos «que hay que cumplir, pese a que nuestra apuesta sea la de los caballos en Caballerizas». Este periódico intentó contactar con Córdoba Ecuestre y con el propio Rafael Blanco.




