La salida al campo del pasado viernes ante el Elche durante unos pocos minutos del centrocampista de corte ofensivo Mane, quien estuvo a punto de marcar el gol del empate, ha supuesto toda una «inyección de ilusión» en las categorías inferiores del club blanquiverde, que ahora miran con más realismo «la posibilidad de llegar al Córdoba el día de mañana, y eso supone un orgullo para nosotros en reconocimiento a nuestro trabajo y una motivación extra para ellos», tal y como reconoció ayer a ABC su coordinador, Iñaki López Murga.
No en balde, con Lucas Alcaraz han debutado ya cinco canteranos: Junto al de Posadas, también lo hicieron Fede, quien, con sólo 16 años, igualmente estuvo a punto de tener un bautismo en el primer equipo con gol incluido; Fernández, que tiene todas las papeletas de formar parte de la plantilla de honor la próxima temporada; Fuentes, que, de hecho, ya se ha ganado ese puesto en la actual, y Pascual, quien ahora se encuentra fogueándose en Segunda B con el Lucena, donde Rafael Carrillo «Falete» ha contado con él en varias ocasiones y donde va cumpliendo etapas acumulando importantes minutos de juego en sus botas.
«Estoy en contacto con ellos a diario y su nueva situación no se les ha subido para nada a la cabeza; al contrario, los veo a todos muy centrados y con la cabeza muy bien amueblada, entrenando y trabajando para estar a disposición del club en lo que se les diga, ya sea con el filial o con el primer equipo», abundó Iñaki López Murga.
Eso sí, todos ellos han notado bastante el cambio de juego según la categoría. El propio jugador maleno lo comentó nada más finalizar el encuentro contra el rival ilicitano: «la intensidad de juego se nota mucho, pero el tiempo que estuve en el campo, me sentí muy bien y disfruté mucho». Algo que el coordinador de las categorías inferiores corroboró al explicar que la principal diferencia con la que se encuentran al saltar a Segunda es «el ritmo y la intensidad, con el balón más rápido y los contactos y la forma de entrar algo más duras». No obstante, el trabajo diario y los entrenamientos con el primer equipo «los llevan bastante bien todos ellos».
Jugando con descaro
En el caso concreto de Mane, Iñaki López destacó que «hubiera sido importante para él haber marcado ese gol que le detuvo Jaime por bajo», pero, a cambio, demostró que es capaz de salir a jugar «sin nervios, con descaro y procurando hacer lo mismo que hace en el filial: Crear muchísimo peligro».
De todos modos, Alcaraz dio a entender tras el partido que se ve obligado por las circunstancias cuando tiene que tirar de cantera, pero eso no es ninguna ofensa para el coordinador. «Es lógico que Lucas quiera salir a ganar y él intentará, dentro de su forma de ver el fútbol y según las circunstancias, que el equipo no se merme en el factor deportivo; es una decisión suya que valorará según lo que le haga falta, pero nosotros sabemos para lo que estamos y si podemos aportar, mejor que mejor, no hay más historia».
En su opinión, «estamos en un momento muy bueno y ahora mismo hay una baraja de entre 10 y 12 jugadores entre cadetes de Andaluza para arriba, que si somos capaces de cuidarlos y mejorando en aquellas capacidades que les falte, serán magníficos». La aspiración del club es «tener en el futuro una de las mejores canteras de Andalucía y aquí en Córdoba hay calidad suficiente y lo único que tenemos que hacer es creérnoslo». Por lo pronto, el club con el filial se muestra bastante satisfecho.




