El conocido como «Reloj de la Villa» lleva más de 5 años parado. Situado en la torre de la iglesia de la Concepción de Puente Genil lleva desde 1605 dando sus campanadas. Hasta que quedó mudo. Actualmente, la cofradía de la Patrona de Puente Genil, la Purísima Concepción, que tiene sus sede canónica en este templo, no dispone de fondos suficientes para hacer frente a los gastos de restauración del reloj y las campanas. Según la información recogida por el Cronista e Historiador Luque Estrada en 1901, el reloj «fue adquirido por el Ayuntamiento en la cantidad de 2.000 pesetas», por lo que se entiende que es propiedad municipal, sin embargo fuentes solventes informan a ABC, que este «ha renegado» de su propiedad.
La cofradía ha solicitado hasta en dos ocasiones una subvención al Consistorio para arreglar el reloj y las campanas, cuyo coste asciende a 15.774 euros. De momento no ha habido respuesta favorable alguna.
La cofradía relata en el escrito, que «esta singular maquinaria es un bien cultural y patrimonial de esta Villa, por lo cual le solicitamos los fondos necesarios para su rehabilitación». A la vez que reconoce que, siendo un objeto que es utilizado a la vez para el culto del santuario, la Parroquia de la Purificación aporta 3.000 euros. El escrito data de 2007. Un año más tarde, la cofradía y la Asociación de Vecinos de las Cantarerías remitieron otro al Consistorio, acogiéndose al Reglamento de Participación Ciudadana. Pero ahí quedó todo.
El reloj cuenta con una valiosa maquinaria de cuerda con dos pesas. Para su funcionamiento, cada 48 horas un empleado del Ayuntamiento subía a la torre para darle cuerda. Las dos campanas con las que se dan los toques son propiedad de la Iglesia. Pero la maquinaria es propiedad de la Alcaldía. En 1990 la Hermandad colocó un cuadro de mandos, martillos e instalación eléctrica para los toques en las campanas. Parte de esta instalación aún se sigue aprovechando. Tras la restauración del templo en 1997 se decidió instalar un cuadro de mandos electrónico. Y estuvo tres años parado hasta que se reunieron los fondos necesarios. La reparación y nueva instalación la costearon la cofradía de la Concepción junto con el Ayuntamiento. Ahora, el cuadro de mandos ha quedado anticuado y obsoleto, el minutero de la esfera no funciona, las campanas no poseen yugos, los martillos de toques han quedado arcaicos... En definitiva, que la torre más emblemática de la villa se ha quedado muda.




