El impacto económico de la firma de un acuerdo de liberalización comercial entre la UE y Mercosur, tal y como propuso el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la presidencia española de la UE, ascendería a unos 33.900 millones de euros, según un estudio realizado por el Copa Cogeca, organización que agrupa a los agricultores y ganaderos de toda Europa. En el informe se pone también de manifiesto que la rúbrica de un acuerdo de este tipo no mejoraría la seguridad alimentaria de los consumidores europeos, que serían aún más dependientes de lo que son hoy de este mercado, ni ayudaría a controlar la volatilidad de los precios.
Así, en un momento en el que las autoridades europeas siguen barajando, como se vio en el Consejo de Ministros de Agricultura de la UE del pasado jueves, la posibilidad de firmar un nuevo acuerdo con los países que forman parte de Mercosur -Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay- el Copa Cogeca ha hecho público un informe que detalla y cuantifica las repercusiones que tendría en el sector agrícola y ganadero europeo.
El gigante brasileño
Para empezar, el informe del Copa-Cogeca resalta los cambios que han sufrido las respectivas situaciones económicas de las dos partes, tanto la UE como los países de Mercosur desde que se firmó el acuerdo de Madrid en 2010. Así, destaca que por ejemplo, Brasil se ha convertido en una «fuerza indiuscutible en el mercado mundial de productos agrícolas, con un claro deseo de mantener su posición como exportador neto». Respecto a Argentina, destaca que tiene un peso importante en el sector vegetal aunque haya reducido su sector cárnico. Por lo que respecta a Europa, el informe subraya que «ya no estamos en situación de garantizar la seguridad alimentaria de la población europea» ya que, actualmente, para alimentar a su población, la UE necesita los productos de 35 millones de hectáreas de tierra de fuera de su territorio.
Situación actual
Según el citado informe, las relaciones comerciales agrícolas entre la UE y Mercosur, están ya muy desarrolladas y suponen un intercambio que se calcula en unos 60.000 millones de euros, por lo que prácticamente duplican el valor, por ejemplo, de las relaciones comerciales entre la UE y Norteamérica que suponen unos 30.000 millones de euros.
En cuanto al equilibrio comercial, según el Copa Cogeca, ha caído, hasta el punto de que las exportaciones de Mercosur a Europa han aumentado desde los 32.000 millones a más de 43.000, mientras que las exportaciones de la UE a Mercosur han descendido de 36.000 millones a 32.000.
Teniendo en cuenta estas cifras, el Copa Cogeca estima que un nuevo acuerdo con Mercosur haría que el comercio de la UE con este bloque tuviera un valor más alto que el de la UE con sus principales vecinos.
Además, según dicen, Mercosur es ya el primer proveedor de la UE, ya que sus productos suponen casi el 20 por ciento del total y casi el 80 por ciento de la carne de vacuno importada viene de estos países, así como el 67 por ciento de las materias primas que se importan para piensos de animales, de las que dos terceras partes vienen de Brasil en concreto.
En definitiva, según los agricultores europeos, un acuerdo UE-Mercosur haría a los consumidores europeos aún más dependientes de las decisiones políticas o los sucesos climáticos que puedan suceder en estos países. Además, destacan que el acuerdo no serviría para diversificar las fuentes de suministros para los consumidores europeos por lo que no sería una garantía contra la volatilidad de los precios de las materias primas.
En cuanto al impacto en la agricultura y la ganadería europea, lo cifran en no menos de 33.900 millones de euros, de los que entre 3.000 y 5.000 serían sobre el sector de cereales, unos 25.000 en el de carne de vacuno, y unos 5.900 en el de aves de corral.
Por ejemplo, según datos recabados por el Copa Cogeca en los ministerios de Agricultura de Brasil y Argentina, la cantidad de maíz disponible para la exportación sería para 2020 de entre 23 y 26 millones de toneladas, que en los países de Mercosur se produce a un coste bastante menor que en la UE -80 euros/tonelada frente a 120 euros/tonelada-. Liberalizar el comercio de cereales tendría un impacto directo en los productores de maíz pero también un fuerte impacto indirecto en los productores de otros cereales ya que habría una fuerte caída de precios.
En la carne de vacuno, ocurre algo similar al ser los productos de Mercosur más competitivos, además de que las expectativas de producción de Mercosur son muy altas y sólo en carnes nobles podrían exportar más de un millón de toneladas de cortes de alta calidad.



