«Soy uno de esos 151 desgraciados que hemos pagado el pato. Que frialdad, que deshumanización. Tengo nombre, apellidos y familia y eso parece que importa poco. Me han hundido aunque espero poder levantarme pronto. Es una experiencia que no le deseo a nadie, ni a mi peor enemigo». Quien así habla es Antonio, un ex empleado de la antigua Cajasur que acaba de ser despedido, tal y como comenta en la edición online de ABC Córdoba.
«Primer día, para alguno de nosotros, notando la falta de ciertos compañeros, sin entender por qué les ha tocado esa pedrada en la lotería, y sabiendo cuantos otros se lo merecían, todos los que desde el puesto de mando han hundido este barco tan maravilloso y siguen sentados en sus despachos, sin entender que deben ser los primeros en hundirse con él, no los remeros», así se desahoga Paqui, quien considera injustas las formas en que los sindicatos han negociado el perfil de los despidos.
Internet vuelve a eregirse como la plataforma de los «sinvoz», de aquellos que se sienten traicionados y poco indentificados con los actores de los acontecimientos. De hecho, la mayoría de los más de 50 comentarios realizados a las informaciones sobre el ultimátum de BBK Bank Cajasur para forzar las bajas voluntarias, apuntan en su mayoría a un mismo objetivo: el papel de los sindicatos.
Un usuario, identificado en la Red con un apodo, pregunta por Aspromonte, «¿Cuándo va a abrir la boca con estos procedimientos?¿O es que como siempre ha hecho, se inhibirá ahora? La respuesta, de forma irónica, se la contesta J. R. «¿Pero la culpa no era del PSOE, que quería controlar Cajasur y entregársela a Unicaja? ¿Aspromonte no había salvado no sé cuantos miles de millones de puestos de trabajo...?»
Aparte del malestar y la decepción con el papel desempeñado por los lídere sindicales, existe otra idea generalizada entre los empleados de la entidad bancaria. Y es que han sido traicionados y vendidos. De hecho, hay quien apunta a que no se ha sido del todo transparante a la hora de informar sobre el proceso de los despidos, lo que ha derivado en este final traumático. «Cuantos trabajadores de Cajasur han leído el BOE donde se plasma el ERE? ¿sabéis lo que han firmado los sindicalistas? Seguro que no existe ni una circular que diga la verdad. Nos han vendido como esclavos de los años 1890», señala un usuario con el nick «Ya Me Echaron».
En cuanto al papel de BBK, las opiniones están divididas, aunque son mayoría los que culpan a los anteriores directivos y responsables de esta trágica situación. Son más los que se sienten engañados por los sindicatos que por la actual directiva de la entidad.



