El Colegio Salesiano «San Francisco de Sales» se fundó en el año 1901 y está ubicado en la calle Santo Domingo Savio, en el castizo barrio de San Lorenzo de la capital. Actualmente cuenta con 1.300 alumnos y su plantilla la componen 101 personas entre docentes y personal de administración y servicios, según detalla su director Diego Molina.
La oferta educativa del centro se ha ido ampliando a lo largo de los años y ahora cubre todos los niveles educativos previos a la universidad, es decir, desde Infantil hasta la ESO, y desde este curso también cuenta con ciclos formativos de Grado Medio de Gestión Administrativa y de Comercio, todos ellos concertados.
En Bachillerato ofrecen las especialidades tanto de Humanidades y Ciencias Sociales como de Ciencias y Tecnología que aún son privadas aunque han solicitado su inclusión en el concierto educativo con la Junta de Andalucía.
Aula matinal y comedor
Este colegio cuenta con los servicios complementarios de aula matinal y comedor para dar a las familias «el mejor y más amplio servicio», según indica Molina.
El prestigio y la calidad que ofrece el centro, muy popular en Córdoba, hace que siempre haya más solicitudes de escolarización que plazas ofertadas lo que conlleva una gran inquietud en los padres y madres que no pueden escolarizar a sus hijos donde les gustaría, añade el director del centro. Precisamente, este año el proceso de solicitud de escolarización ha sido un poco más problemático por el cambio de las zonas de influencia para la baremación del domicilio familiar y laboral, apuntan desde la dirección.
La intención del colegio es que sus alumnos se desarrollen integralmente como personas, por lo que intentan que el abanico de actividades extraescolares sea amplio y atraiga a unos destinatarios que no sólo sean los alumnos del centro sino que se abra a cualquier alumno interesado en ellas.
Para este curso, Los Salesianos ofrecen la escuela de teatro y de música, el club deportivo, las clases de predeporte —para los más pequeños— así como de sevillanas y danza. A todo ello, se suman iniciativas significativas como la del centro juvenil DOSA, cuya labor se centra en ampliar el espíritu salesiano al tiempo libre, principalmente de los jóvenes, a través de actividades lúdicas y atractivas para difundir un mensaje fundamental que es que «Dios les quiere y son importantes para Él», y por supuesto, para los animadores voluntarios que se encargan de cada una de las actividades que se realizan, indica el director.
De igual manera, desde el Centro Juvenil se realizan campañas para ayudar a los más desfavorecidos como la del «potito» en Navidad que está muy consolidada desde hace años.
La comunidad salesiana
La Familia Salesiana, compuesta por numerosos grupos como los religiosos de Salesianos de Don Bosco, los Cooperadores, los Antiguos Alumnos, la Asociación de María Auxiliadora y los Hogares Don Bosco, entre otros, fomentan la amplia acción pastoral del centro. Los niños reciben preparación para su Primera Comunión, cuentan con los grupos de formación cristiana «Cristo Vive», cuyos destinatarios van desde los preadolescentes hasta los 18 años, y desde esa edad con los grupos Sal Terrae, mientras que para los padres y madres están los grupos de Pastoral Familiar.
La labor es muy completa y de calidad y Diego Molina, quien agradece a las familias la confianza depositada en el centro, asegura que las puertas de esta casa están siempre abiertas a todo el que quiera conocer y participar en cualquiera de las actividades.



