CORRESPONSAL EN BRUSELAS
El nombre lo dice todo: «Nueva Comida». El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo no lograron ayer ponerse de acuerdo para legislar sobre la «Nueva Comida», o lo que es lo mismo, la que procede de animales clonados. Este fracaso, después de tres años de negociaciones, supone que se mantiene en vigor, tal y como está, una normativa de 1997, que precisamente permite la comercialización de los alimentos clonados previa solicitud del permiso correspondiente.
Una de las claves del desacuerdo ha estado en que el Europarlamento, que ha actuado de forma más garantista en este caso, exigía al Consejo de la UE (donde están representados los Gobiernos de todos los países) que si se aprueba la comercialización de alimentos derivados de animales clonados se debe especificar a en el etiquetaje, cosa a la que se han negado los Gobiernos. De esta forma, estos se han alineado de manera implícita con los intereses de los grandes productores de carne clonada de Estados Unidos, país en el que está autorizada este tipo de alimentación.
En todo caso cabe aclarar que lo que sí esta prohibido en Europa es la comercialización de carne directamente de animales clonados. Sobre lo que se está discutiendo ahora, y cuya negociación ha fracasado, es sobre los productos que tienen su origen en animales descendientes de los animales clonados, o lo que es lo mismo, las siguientes generaciones.
Los eurodiputados pedían también que se prohibiera la venta de productos hasta la quinta generación de descendencia de un animal clonado. Pero a ello también se han negado los Gobiernos por entender que esta práctica sería denunciada por los países exportadores de carne perjudicados ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), ya que restringe en la práctica el intercambio de estos productos a nivel mundial.
La realidad es que la opinión pública europea está muy sensibilizada respecto a la llegada al mercado y a los restaurantes de carne o leche procedente de descendientes de animales clonados, tal y como se ha reflejado en varias encuestas del Eurobarómetro.
José Bové, eurodiputado del Grupo de los Verdes y vicepresidente de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural de la Eurocámara, aseguró ayer que «vale más no tener un acuerdo que un mal acuerdo, incluso si ello retrasa otros temas de este complejo dossier, como el etiquetaje de las nanotecnologías en la alimentación, sobre los que hay mucho interés en actualizar la legislación».
Un debate de años
Desde la Comisión Europea su titular de Sanidad, John Dalli, lamentó que no se haya producido acuerdo ya que éste podría haber sido beneficioso, según él, tanto para los consumidores como para la industria. Dalli añadió que la regulación sobre alimentos derivados de descendientes de animales clonados lleva sobre la mesa desde 2008. La CE publicó en octubre del año pasado un informe centrado sobre la cuestión de la clonación en el que abogó por la suspensión temporal de las técnicas de clonación para producción de alimentos en la UE, lo que fue luego modificado en el Consejo de la UE.
La Unión Europea cuenta con el análisis de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que descartó hace ya meses riesgos para la salud de los consumidores de este tipo de alimentos procedentes de animales clonados, en línea por tanto con las opiniones de las autoridades de seguridad alimentaria de Estados Unidos.
La pérdida de la biodiversidad animal es otro de los argumentos en contra de la clonación animal.



