Un autentico culebrón es el que se está viviendo en los últimos días a cuenta de la ayuda a domicilio en Aguilar de la Frontera. Tal como publicó ABC hace unas semanas, el Pleno del 16 de marzo aprobó con los votos de la oposición y la negativa del PSOE la gestión pública de este servicio por medio de una empresa municipal. Pero ahora, el Pleno recula y en una sesión extraordinaria celebrada el 23 de marzo se dio marcha atrás a esta decisión y, en esta ocasión por unanimidad, todos los ediles acordaron conceder un plazo de seis meses más para que fuese una empresa privada la que siga al frente de la ayuda a domicilio.
El motivo de este «arrepentimienot» es que no hay tiempo material para tener lista la nueva fórmula de gestión antes del 1 de mayo, fecha en la que termina el plazo de concesión a Aguilar a Domicilio, empresa que gestiona el servicio.
Otro de los motivos, el más importante a juicio de los concejales de la oposición, es que ellos desconocían que la gestión pública impedía la incorporación de las 144 trabajadoras que actualmente desarrollan esta labor ya que, según la ley, habría que sacar a concurso público cada una de las plazas.
El alcalde, Francisco Paniagua, niega este extremo y mantiene que en todo momento se informó de esa imposibilidad.



