El problema de la inseguridad ciudadana se está convirtiendo en un asunto pendiente para Palma del Río. Así lo puso ayer de manifiesto el PP tras conocer los datos sobre las agresiones a la Guardia Civil en el municipio. Según informó el senador popular Jesús Aguirre, los agentes han sufrido 9 agresiones físicas y 38 verbales en 2010. Unos datos similares a los de 2009 pero que contrastan con las 2 agresiones físicas y verbales de 2008, o si se comparan con otros municipios cordobeses, como Puente Genil, donde estas agresiones no sobrepasan de tres.
Para Aguirre, el Gobierno central «no puede tolerar esta situación» y debe tomar medidas.
Además, los agentes de Palma se ven obligados a trabajar en un edificio de 1960 sin reformar desde entonces. Salvador Fuentes, candidato del PP a la Alcaldía, destacó que la rehabilitación del edificio se prometió en 2008. Fuentes hizo suyas las reivindicaciones que los agentes previamente habían denunciado públicamente, como la falta de lavabos, plagas de hormigas y cucarachas, la aparición de ratas en los aparcamientos o que se destine un solo agente para los calabozos.
Fuentes también recogió las quejas publicadas en prensa de los palmeños, como los vecinos del barrio de San Francisco, que soportan actitudes incívicas en cuanto a la inmigración o la venta de drogas.
Por eso, los populares han prometido un plan de seguridad en el municipio que refuerce la presencia de la Policía Local en colaboración con la Guardia Civil. Dicho plan pondría más énfasis en las barriadas más problemáticas y en los centros educativos.



