CÓRDOBA
Las restricciones de tráfico que plantea el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, del que ayer tomó conocimiento el Pleno municipal, plantea una serie de restricciones al tráfico en el casco urbano que afectan de lleno, entre otras zonas, a la que está protegida como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco. Así, el documento prevé entre sus medidas que no se permita el acceso «a ningún tipo de vehículo que no sea híbrido o eléctrico» en el área de más valor monumental, y hace especial mención a la veda a «motocicletas y ciclomotores».
Este planteamiento es uno más de los que se incluyen en el Plan de Movilidad Urbana, que se compone de 70 iniciativas dotadas con 70 millones de euros y que se llevarán a cabo desde el próximo año y hasta 2030 y mediante la activación de tres secuencias temporales divididas en corto plazo (2012-2015), medio plazo (2015-2020) y largo plazo (2020-2030).
Restricción a taxis
En la promoción de los vehículos con sistemas de ahorro energético se encuadran algunas propuestas más del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, como por ejemplo permitir el paso a las zonas Acire (de circulación restringida) sólo «al servicio público de taxis que disponga de vehículos híbridos, y en el futuro de vehículos eléctricos». También está previsto que no puedan pasar en las áreas Acire del conjunto histórico «los usuarios de los hoteles que no hayan dado de alta sus matrículas en la página web de gestión de la movilidad». Este requisito de inscripción en un registro informático será condición «sine qua non» para que el Ayuntamiento deje desplazarse por la zona patrimonial «a los comerciantes y a los vehículos de carga y descarga» que deban realizar gestiones profesionales.
Hay que destacar tres propuestas más en relación a la movilidad por el casco histórico. La primera de ellas es permitir un máximo de dos vehículos por vivienda y residencia del conjunto histórico. La segunda, que «el acceso al conjunto histórico de los vehículos oficiales será, de forma progresiva, sólo de aquellos que sean híbridos o eléctricos»; esta limitación también regirá para los servicios de limpieza pública y para la recogida de basura. La tercera medida será «colocar sistemas de lectura de matrículas para una gestión y explotación automática del control de acceso, bajo supervisión de un operador especializado».
Estas medidas están encaminadas a reducir la densidad de tráfico en las zonas más protegidas monumentalmente, que han incrementado su número de vehículos en los últimos años, como ha ocurrido en el resto de la ciudad. Así, según el documento en el que se basa el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, todas las zonas de la capital aumentan el número de vehículos desde 2003, que es la fecha que se ha tomado como referente para hacer las comparaciones, siendo los incrementos más significativos los del Centro con 9.000 vehículos más o el Distrito Sur y Poniente con más de 7.000. Prueba de este aumento es que el porcentaje de vehículos por familia ha crecido desde 2003, de tal modo que éste pasa de un 0,92% al 1,4 actual. El total de vehículos ha crecido de 98.000 a 150.000.




