El presidente del PP-A, Javier Arenas, anunció ayer en Córdoba la puesta en marcha de una campaña de su partido abogando por «una regeneración democrática en Andalucía y de lucha contra la crisis, porque hace falta que se recupere el crédito en la política para salir de la recesión», lo que implica poner coto a los que ha denominado «cachorros del poder con aficiones económicas».
Arenas hizo dicho anuncio durante la reunión que celebró en la capital la junta directiva del PP andaluz. En ella, se analizó el programa marco por el empleo que, con más de 260 propuestas, quieren desarrollar los populares en Andalucía, bajo el lema de «Más empleo, mejor gobierno».
El presidente de los populares andaluces señaló que, entre los familiares de altos cargos del PSOE andaluz, ha surgido «una nueva generación, la de los cachorros del poder, de los que muchos no tienen vocación política, sino económica, en torno al euro». Añadió que no estaba hablando en singular, de una sola persona, sino de «más de uno, más de dos y más de tres» de dichos «cachorros del poder que campan por ahí», aunque no citó ningún ejemplo concreto, si bien en el aire sobrevolaban las múltiples acusaciones sobre presuntas comisiones que habría cobrado Iván Chaves, hijo del ex presidente de la Junta y actual vicepresidente tercero del Gobierno central, de empresas que luego fueron contratadas o recibieron ayudas de la Administración regional.
Por eso, el PP quiere aplicar en la Junta la medida de que «ningún familiar de un alto cargo puede contratar con la Administración autonómica si no es por concurso». Junto a esta medida, el PP también creará, como ya existe en la comunidad de Madrid, «una comisión de vigilancia de los contratos en el Parlamento andaluz», para así evitar irregularidades y abusos, que, según argumentó Arenas, se dan en Andalucía porque los socialistas llevan «30 años en el Gobierno, se han creído que el poder es suyo y han creído en la impunidad como un derecho del PSOE».



