La ratio de policías locales es una tasa por la que se divide la población total de una ciudad por el número de agentes que tiene el cuerpo de la misma. Con la ratio de policías hay discusiones en todas las localidades. En todas ellas, escasean. Córdoba no es una excepción hasta el punto de que los últimos datos oficiales que manejan los sindicatos sobre todas las capitales andaluzas ubican a la capital cordobesa como la última en ese indicador.
Granada cuenta con 2,3 policías por cada mil habitantes. Le sigue Huelva con 1,68 agentes; Jaén alcanza la cifra de 1,63 mientras que Cádiz cuenta con 1,61. Málaga, la segunda urbe más poblada, alcanza 1,58. Sevilla baja hasta 1,50 —la media andaluza en estos momentos, aunque la media de la Unión Europea es de dos agentes por cada millar de conciudadanos—. Almería está en 1,4 y Córdoba, en 1,3.
Durante el ejercicio 2008, el Ayuntamiento ingresó poco más de un millón de euros por multas
Hace unos días, desde Izquierda Unida, amén de confirmar ese dato tan bajo, se lanzaba una promesa para los próximos cuatro años si vuelve a gobernar Córdoba: elevar la ratio de agentes a 1,5 policías sin escatimar el logro de haber incorporado a dos nuevas promociones de agentes este tiempo atrás. El anuncio, en apariencia sería loable si no fuera porque hace justo cuatro años el programa electoral de esta formación, que ha gestionado este mandato el Área de Seguridad, prometió llegar a 1,6 de ratio, «con 100 nuevas plazas para llegar a los 500 policías locales», rezaba en el documento. Los últimos datos que manejan los sindicatos andaluces hablaban de unos 400 agentes que tomando los argumentos de la coalición, puede que se hayan incrementado con esas dos promociones.
Población
Lo cierto es que el aumento de la población en estos cuatro años no ha sido excesivo (apenas 6.000 habitantes con la última actualización del padrón), pero no es menos real el aumento del parque automovilístico, las ordenanzas a aplicar, las irregularidades urbanísticas, el fenómeno del botellón, el compromiso con la violencia de género del Cuerpo Local (promesa que sí ha cumplido en gran medida IU), las nuevas zonas residenciales, las fiestas y las actividades deportivas, entre otros, que requieren mayor presencia de agentes. Todo ellos son factores que inciden en la debilidad de una ratio policial baja.
Ahora bien, si aquella promesa de 1,6 policías locales por cada mil habitantes se quedó en papel mojado, donde no parece que se han escatimado esfuerzos es en las multas de tráfico. La recaudación por estas sanciones se ha triplicado desde 2008 hasta 2010 pasando de ingresar las arcas municipales poco más de un millón de euros a rebasar los tres millones de euros (500 millones de las antiguas pesetas). Para colmo, la ordenanza correspondiente ha actualizado al alza el precio de las sanciones.




