La creación de un entorno adecuado que propicie la generación de empleo mediante una política de gestión marcada por la austeridad son los cimientos sobre los que se asienta el programa electoral del Partido Popular de cara a las municipales del 22 de mayo.
Así lo puso ayer de manifiesto en su presentación su candidato a la Alcaldía, José Antonio Nieto, que destacó la «sensatez» y el «sentido común» de las 200 medidas que plantea su partido, «obligado a sacrificar otros grandes proyectos, que tendrán que esperar, debido a la actual situación económica y social», tales como el Centro de Congresos, ya que «si soy alcalde, se llevará a cabo esta infraestructura, pero no a costa de romper las maltrechas arcas del Ayuntamiento», dijo Nieto.
Y es que el panorama con que se encontrará el próximo gobierno municipal no es nada alentador. Por un lado, el desempleo, principal caballo de batalla, ha crecido en 13.400 parados en los últimos cuatro años, siendo ya 40.300 las personas sin trabajo (un 50 por ciento más que en 2007). Atajar esta lacra es para cualquiera que tenga la vara de mando una tarea harto complicada, puesto que las competencias en la materia no las tiene el Consistorio.
En este sentido, el alcaldable del PP comprometió su continuidad —en el caso de resultar vencedor— a reducir el desempleo en la capital. «Si después de cuatro años hay un parado más no volveré a ser candidato», afirmó.
En este sentido, su programa plantea medidas como el apoyo a los emprededores, la puesta en carga de suelo industrial para la implantación de empresas y un programa de captación de inversores, entre otras.
Por otro lado, las arcas municipales hacen aguas por todos lados. Los últimos datos que se conocen —de 2009, ya que el actual gobierno municipal no ha informado aún sobre la liquidación de 2010— hablan de una deuda que asciende a la friolera de más de 360 millones. A todo esto hay que sumar la difícil situación por la que atraviesan las empresas municipales. Su débito se aproxima a los 110 millones.
Los primeros en ahorrar
Precisamente, esta realidad es la que ha obligado al PP a plantear como una de sus principales propuestas la puesta en marcha de un plan de austeridad en el Consistorio y una reestructuración de las empresas públicas «que no supondrá su privatización», señaló Nieto.
En el plan del PP, e íntimamente ligado a la generación de empleo, también ocupa un pilar fundamental la búsqueda de un equilibrio social. En este apartado se enmarcan medidas como el reparto equitativo de equipamientos públicos, mejorar los servicios municipales o la accesibilidad de la ciudad.
Nieto recalcó que en la elaboración del programa «han participado los propios cordobeses a través de las propuestas que nos han hecho llegar mediante diversos colectivos».
El alcaldable del PP explicó que, junto a las 200 medidas para el cambio que ya se han ido dando a conocer durante la precampaña —todavía faltaban 40—, hay otras 50 obras en barrios de Córdoba que se incluirán en sus proyectos, «además de otros compromisos más detallados que tenemos que ir perfilando».
Finalmente, Nieto aseguró que «no hay ninguna medida que no vayamos a realizar; no queremos que nuestro programa se identifique con un proyecto de portadas vacías, maquetas irrealizables y promesas incumplidas», sentenció.
«Somos insobornables»



