Las elecciones llegan a Pozoblanco con la misión de dar estabilidad a un Ayuntamiento que en la última legislatura ha recibido demasiados sobresaltos. Primero fue una pelea interna en el PSOE que llevó a Benito García a gobernar durante tres meses solo, hasta que decidió dimitir y pasarse a concejal no adscrito. Aprovechando el mal momento socialista y con la intención de solucionar parte de los problemas, una coalición entre Partido Popular y Partido Andalucista se hizo con el gobierno en minoría. Desde entonces ha pasado un año y medio en el que Pozoblanco ha ido recuperando la senda de la calma. Tranquilidad que culminará con el resultado saliente de las elecciones del 22 de mayo.
Muchas han sido las políticas que el actual cogobierno del Pozoblanco ha llevado a cabo y otras no ha podido porque en el Pleno la oposición las ha tumbado. Se ha aprobado un presupuesto, lo que ha sido el fin de la prorrogación de cuentas, pero no se ha podido bajar el IBI todo lo que el PP y el PA hubieran querido.
Las mejores propuestas para Pozoblanco han dejado un mapa lleno de obras. El nuevo bulevar tiene el centro de Pozoblanco levantado y aunque el fin sea una propuesta mejor para el centro del municipio, será acabar con las obras uno de los principales retos del futuro gobierno pozoalbense.
La avenida Villanueva de Córdoba, la carretera del Irida —que pertenece a la Junta y que lleva un retraso de cuatro años— y conseguir que la junta desbloquee la circunvalación norte de Pozoblanco son las obras principales que necesita el municipio del Valle de Los Pedroches.
Pese a ser el más grande de la comarca, Pozoblanco necesita una ampliación de su suelo industrial y un plan para que las vías pecuarias dejen de ser un estorbo para los proyectos que pueden dar trabajo en el municipio. La principal prioridad que debe tener el nuevo gobierno de Pozoblanco es la creación de suelo industrial para crear las condiciones necesarias para que la empresas locales, y las que decidan instalarse, generen empleo.
Un gobierno que puede salir de una carambola o un pacto de gobierno. Es posible que la llave de la Alcaldía la tenga el CDeI del ex alcalde Benito García, ya que es posible que logre restar varios votos al partido socialista. Y también queda la opción, en caso de que ni PP ni PSOE logren la mayoría, de reeditar el actual cogobierno.
El PSOE, con un equipo renovado, debe luchar por aglutinar el voto de izquierdas y evitar que estos acaben yendo a Izquierda Unida y el Partido Andalucista por la mala situación por la que atraviesa el partido. Por su parte, Baldomero García (PP) aspira a sacar siete concejales con lo que unidos al PA otorgaría la mayoría necesaria. Siempre y cuando los independientes de Benito García no den la campanada, y como se rumorea pacte con el PSOE de Pablo Carrillo.



