MONTORO
Muy particular, quizás tanto como «el patio de mi casa», como dice la canción, ha sido la política del PSOE en los últimos cuatro años de mandato en el Ayuntamiento de Montoro, presidido por Antonio Sánchez Villaverde (PSOE). Y no se entiende. Ana María Romero, aún concejal en la Corporación montoreña, dejó su cargo en Diputación Provincial para ser nombrada directora general de Consumo de la Consejería de Gobernación de la Junta, dejando libre el sillón en Diputación para el alcalde, Antonio Sánchez Villaverde.
Y desde entonces, la ciudadanía dejó de confiar en su Administración más cercana. Además, provocó descontrol institucional, que se ha intentado tapar y manejar con el esfuerzo gestor de Alfonso Delgado, primer teniente de alcalde, más alcalde que nunca, secundado por Dolores Amo y Antonio Javier Casado, principales cabezas visibles, que han hecho lo que han podido.
Los conceptos relacionados con el empleo son sangrantes. En mayo de 2007, los demandantes de empleo en Montoro, ascendían a 1.440 (1.015 mujeres y 425 hombres). Pues bien, en abril de 2011, el paro ascendió a 2.298 (1.275 mujeres y 1.023 hombres), según los datos del observatorio Argos de la Junta de Andalucía. Con la cruz de estos números, los proyectos estrella del mandato montoreño, han sido el polémico Plan del Río, que lleva invertido 3,4 millones de euros, aún pendiente de culminación.
Tampoco hay que olvidar la ejecución del puente del Arenosillo, nuevo paso sobre el río Guadalquivir, en la zona Vaguada de la Paloma; la ITV Alto Guadalquivir (1,4 millones), que se culminará el próximo mes de agosto; y especialmente, el complejo de infraestructuras que se instalará en la zona conocida como Senda Golosillas (1,6 millones), donde se construirá el Apeadero de autobuses.
La lista la completan el nuevo centro de salud, la guardería municipal y 48 viviendas y zonas verdes, cuyas obras de urbanización comenzarán el próximo mes de agosto. A estas iniciativas podrían añadirse el proyecto de aparcamientos en zonas del casco histórico, aún por definir su viabilidad, pendiente de varios estudios presentados.
Para la oposición, la gestión ejecutada por Antonio Sánchez Villaverde «ha estado basada en la dejadez del día a día, mirando a Montoro desde la distancia», mostrando sus deficiencias en la ineficacia y derroche económico de proyectos como el Plan del Río, y las inadecuadas políticas de empleo, «que no han atraído a nuevos inversores, ni potenciado nuevas zonas industriales», según critican PP, IU y PSA.
Lo peor, para la corporación entrante, el lastre económico que soportan las arcas municipales montoreñas, una deuda que supera los 7 millones de euros. La próxima utopía, y última esperanza a una situación económica más que preocupante, pasa por ejecutar el Plan Estratégico de Montoro, proyectado por el Consistorio, que contempla un total de 133 iniciativas a medio y largo plazo.



