El Ayuntamiento deberá pagar, tras una sentencia, 2,5 millones más intereses de mora a Prasa, que asumió la desviación de presupuesto que experimentó la construcción del Puente de Miraflores.
El juez apunta que hubo que modificar el proyecto original, sobre todo por exigencias de la Confederación Hidrográfica. Eso generó un sobrecoste de 2,5 millones. Según la sentencia, Prasa tiene derecho al reintegro por el Consistorio de la citada cantidad al haberla desembolsado «sin corresponderle soportar dicho pago, para terminar las obras del puente».
El edil del PP Luis Martín lamentó que el coste añadido por las peticiones de Confederación apunta a que «no se hizo un análisis de lo que podía repercutir la construcción de esta infraestructura en las arcas municipales. Fue un puente muy usado electoralmente».



