La enorme transformación del panorama político cordobés tras las últimas elecciones municipales no preocupa en exceso a la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), cuyo presidente, Luis Carreto, avanzó ayer que «creo, espero y deseo que las relaciones con el nuevo gobierno local del PP vayan a ser buenas, porque eso beneficiaría a ambas partes».
Se trataría de una fructífera simbiosis entre políticos y emprendedores, habida cuenta de que «no se comprendería un gobierno municipal sin entender a los empresarios ni que los empresarios no ayudáramos ni quisiéramos cooperar con el gobierno municipal; es incluso nuestra obligación», añadió.
Consciente de que el cambio ha sido bastante radical y de que el panorama en el Consistorio cordobés es por completo distinto, Carreto no mostró temor alguno al futuro con los populares, tras un periodo de cordiales relaciones con IU, porque, en palabras suyas, «pienso que en los ayuntamientos ha de primar mucho más la gestión que la política, donde se queda en un segundo plano, y si eso es así, desde luego podrán contar con nosotros y nosotros con ellos y, además, les ayudaremos en todo lo posible».
El presidente de la patronal cordobesa también dio su opinión global sobre el resultado en las urnas, que «estaba prácticamente previsto y las encuestas ya hablaban más o menos de lo que ha salido», si bien «otra cosa bien distinta es que les guste a todos», abundó.
Además, la irrupción en el Ayuntamiento del partido de Rafael Gómez, Unión Cordobesa, logrando hasta cinco concejales a costa de IU, y asomando la nariz incluso en la Diputación Provincial sorprendió a propios y extraños, incluido Luis Carreto. «Aunque las encuestas le daban la posibilidad de arañar votos y tener representación municipal, el resultado final ha sido por completo sorprendente, ya que distorsiona el plano político habitual que había en la ciudad».



