El Gobierno japonés, tras el desastre de la central nuclear de Fukushima, tiene la mente puesta en las energías renovables que para el año 2020 podrían incrementar en ese país hasta un 20 por ciento, según apuntó ayer en Córdoba el embajador de ese país en España, Fumiaki Takahashi, de gira por las diferentes ciudades y comunidades españolas para vender «la vuelta a la normalidad en Japón».
Esa circunstancia, en opinión del presidente de CECO, Luis Carreto, podría ser aprovechada por las empresas del cobre, de especial relevancia en Córdoba, ya que «la instalación de un molino para la generación de energía eólica requiere de 5.000 kilos de cobre en hilo». En la actualidad, las exportaciones cordobesas a aquel país son «escasas, aunque selectivas y destinadas a un público de elite por la gran calidad de los productos, generalmente aceite, vino, aceitunas y jamón». La intención es acercar ese producto al resto del pueblo nipón.



