Con los exámenes de Selectividad a la vuelta de la esquina, que se celebrarán del 14 al 17 de junio, los alumnos cordobeses que concurren a las pruebas pueden hacerlo con la tranquilidad de saber que el nuevo modelo de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), estrenado el año pasado, ha tenido un efecto directo en el número de alumnos de la provincia que superaron las pruebas en la fase general —la obligatoria para todos los estudiantes—, con un crecimiento de 26 puntos respecto a 2009.
Los datos recogidos en la «Estadística de la Enseñanza Universitaria en España. Curso 2009-2010» publicada esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el 88,2 por ciento de los 4.421 estudiantes inscritos en la Selectividad de 2010 aprobó la prueba general. En la convocatoria de junio, a la que concurrieron 3.238 alumnos, aprobó el 93,5 por ciento, mientras que en la de septiembre, con 990 matriculados, lo logró el 74,6%.
En comparativa, en 2009, de los 4.410 inscritos, sólo el 62,3% superó las pruebas. En junio el porcentaje se elevó al 75,2 y en septiembre descendió hasta el 26,3. Unas cifras, las de 2009, que situaron a la Universidad de Córdoba (UCO) a la cola de las universidades españolas en el número de aprobados en la Selectividad —sólo la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) tuvo peores resultados—, manteniendo una tendencia estadística ya observada en cursos anteriores.
Ahora sin embargo, los buenos resultados obtenidos en 2010 sitúan a la UCO a la cabeza de los centros de Educación Superior en resultados de la PAU, situándose en el puesto 16 de 46 universidades. Los alumnos cordobeses superan en cuatro puntos la media española (84,77%) y en tres la autonómica (85). La UCO es además la tercera provincia andaluza con más aprobados en la Selectividad en un ranking que lideran Cádiz (88,85) y la Pablo de Olavide (88,45). Les siguen Jaén (87,99), Granada (86,79), Huelva (86,01), Málaga (85,39), Sevilla (83,8) y Almería (68,79).
Un examen más fácil
La clave de esta mejora estadística está el nuevo modelo de examen, que se divide en dos partes. La fase general es obligatoria para todos los estudiantes e incluye cuatro exámenes (Lengua, Idioma Extranjero, Filosofía o Historia y una asignatura de la modalidad cursada en Bachillerato), mientras que la fase específica es voluntaria y en ella el estudiante puede examinarse de hasta cuatro materias para subir nota, de las que computan dos y no sufre penalización si suspende los exámenes. De este modo, la nota máxima tradicional de 10 aumenta hasta 14 .
El dato de aprobados en la fase específica es significativamente inferior al de la fase general, un hecho que se justifica por el carácter voluntario y no penalizador de la prueba. El informe del INE indica que sólo el 57,6 por ciento de los alumnos presentados superó los exámenes de la fase específica. En Andalucía, fueron un 69,1 y en España con un 69,81.
La comunidad educativa ya mostró el año pasado su conformidad con la nueva PAU porque favorece por igual a aquellos alumnos que no requieren una nota alta para acceder a una carrera y que sólo se presentan a la fase obligatoria, y a los que necesitan obtener más nota para entrar en las titulaciones con plazas limitadas. Esta primera impresión se ve refrendada ahora por las estadísticas.
Nueva convocatoria
De cara a la convocatoria de este año, la Universidad de Córdoba ha dispuesto doce sedes para los exámenes en la provincia, seis de ellas en la capital. El curso pasado más de 3.200 estudiantes concurrieron a las pruebas en la convocatoria de junio y este año se espera una cifra similar, aunque el dato definitivo se conocerá la semana que viene. El 14 de junio se celebrarán las pruebas de Lengua, Idioma Extranjero, Filosofía o Historia. Los días 15 y 16 serán los exámenes del resto de asignaturas. Por último, el 17 de junio se reserva para realizar nuevos exámenes en el caso de que haya incompatibilidad horaria entre las pruebas de los días 15 y 16.




