El PP presentó ayer el «núcleo duro» del equipo de gobierno con el que tomará el día 23 las riendas de Diputación, que dirigirá por primera vez y con mayoría absoluta. Su labor estará presidida por la austeridad y, como harán los populares en el Ayuntamiento de la capital, elaborarán una auditoría interna de las cuentas de la máxima institución provincial.
La próxima presidenta de Diputación, María Luisa Ceballos, compareció con sus colaboradores más directos: Salvador Fuentes —parlamentario regional—, que será vicepresidente primero y responsable de Hacienda; Rosario Alarcón —edil en Córdoba—, que ocupará la Vicepresidencia segunda y se encargará de Turismo (igual que en Capitulares) y Desarrollo Económico; y Manuel Gutiérrez —candidato a la Alcaldía del PP en Lucena—, futuro vicepresidente tercero y diputado de Presidencia. Su equipo de confianza lo cierra Andrés Lorite —diputado provincial el último mandato—: será portavoz del gobierno.
Fuentes lidiará con una de las Diputaciones de España con más deuda. Avalado por su trayectoria como portavoz de Presupuestos del grupo popular en el Parlamento —ahora dejará la cámara autonómica—, fue claro. Aseguró que, cuando el PP arribe al Palacio de la Merced, lo primero será mirar el estado económico de la Diputación con «todo detenimiento» y argumentó que el PSOE «no es un ejemplo de austeridad en su gestión al frente de las instituciones». Dijo que serán «los magníficos profesionales de esa casa los que auditen sus cuentas». El análisis permitirá al nuevo gobierno saber su «margen de maniobra».
No aclaró si, como hará el PP en el Ayuntamiento de Córdoba, además, se encargará a una empresa externa que verifique los resultados de la auditoría interna. Pero no pareció nada partidario de ello.
Motivos
Por su parte, el presidente del PP de Córdoba y flamante regidor de la capital, José Antonio Nieto, que también participó en la presentación, sostuvo que «la austeridad» será la nota característica del trabajo popular en la Diputación. Así, indicó que las vicepresidencias pasarán de cinco a tres.
Añadió que se producirá una «reducción considerable de todo el aparato administrativo de apoyo del gobierno de la Diputación. Es la primera orden que nos ha dado Salvador Fuentes tras ver sus cuentas». Por ejemplo, en la capital la cifra de asesores en el Gabinete de Alcaldía-Presidencia ha bajado de 13 a 4, con un ahorro de 600.000 euros.
Explicó que el PP apostó por Ceballos como presidenta por dos motivos. Uno: querían una mujer para el puesto, entre otras razones, para mostrar el compromiso del partido con la igualdad, dado que «tantas personas lo han cuestionado». Segundo: buscaban a alguien que conociera lo que hay de la Diputación «hacia arriba,Gobierno y Junta Ceballos fue parlamentaria y hasta ahora ha sido senadora, cargo al que renunciará, y abajo, ayuntamientos».
El hecho de que, tras el 22M, se hiciera con la Alcaldía de Priego, confesó Nieto, ha obligado a crear, para que pueda atender bien las necesidades de su municipio, un equipo «mucho más fuerte que el que hasta ahora ha existido en Diputación».
El líder del PP cordobés explicó que ahora serán los 14 diputados provinciales —los inicialmente previstos, si bien finalmente no entró Miguel León (edil de El Carpio) y sí lo hizo Agustín Palomares (concejal de Villafranca)— los que determinen el reparto preciso de funciones en el gobierno. Y es que defendió que su partido, tras conformar el «primer nivel» de decisión, debe «establecer una distancia de seguridad» con la institución. Ello se debe a que «la gestión de la Diputación no puede seguir estando manipulada políticamente», como, a su juicio, ha sucedido hasta ahora con el PSOE.
Por último, Unión Cordobesa finalmente no pudo abordar ayer, como tenía previsto, la designación de sus dos diputados provinciales. Prevé tratar hoy esta cuestión en una reunión.



