El cuarto teniente de alcalde, Luis Martín, es una persona tranquila, lo que es una virtud para la que le espera al frente de la Gerencia de Urbanismo. El primer problema se lo topó nada más comenzar su tarea: un organigrama de este organismo municipal autónomo, aprobado en 2009, pero sin ejecutar y cuyo desarrollo costaría 62.500 euros anuales.
Y no es la única cuestión del pasado que regresa para darle un quebradero de cabeza. Fuentes de la propia Gerencia apuntan a la polémica decisión de convertir en julio de 2006 a 62 trabajadores de la Gerencia en personal laboral indefinido.
Dichas fuentes indican que en contra de «lo que es habitual» al año siguiente estas plazas no salieron a concurso —al que pudiera presentarse cualquiera, incluidos estos 62 empleados a los que se les valoraría los servicios prestados—. Y era el siguiente paso que debía seguir el proceso iniciado en 2006. Hay que tener en cuenta que estos trabajadores adquirieron la condición de indefinidos, pero no son fijos (es un grado más y da un mayor nivel de protección en el empleo) en la Administración. De hecho, en 2006 existían informes que apuntaban que, de este colectivo de 62 trabajadores, 33 no cumplieron las premisas de acceso a un empleo público: los principios de igualdad, mérito y capacidad.
Ahora, al PP y a Martín les tocará decidir qué hacen al respecto: si activan los concursos o se mantiene esta anómala situación.



