El día marcado por la multinacional KME para el cierre de la planta de Locsa en Córdoba se cumplió ayer y ésta permaneció abierta, si bien siguió en funcionamiento a la espera de que la Junta se pronuncie sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) que este gigante fabril ha presentado para extinguir los 118 empleos existentes en esta fábrica. Los trabajadores están a la espera de la resolución de la Junta sobre dicho ERE, que esperan que se produzca la próxima semana y que sea negativa a los intereses de la multinacional.



