El alcalde de Montilla, Federico Cabello de Alba, piensa acometer una serie de medidas preventivas para erradicar los problemas de convivencia que la gran mayoría de vecinos de la barriada del Gran Capitán asegura que están padeciendo con la población extranjera asentada en esta populosa zona de la localidad. Por lo pronto, el Consistorio tiene intención de establecer un sistema de vigilancia policial en los parques montillanos, «comenzando por el de las Mercedes, de forma que podamos garantizar que todos estos espacios públicos, que deben servir para el ejercicio de la convivencia, puedan ser utilizados por todos, personas mayores o niños, sin necesidad de exponerse a ningún tipo de encontronazo», resaltó Cabello de Alba.
El regidor montillano añadió que los problemas que se generen «no deben nunca llegar a ser delitos, pero sí constituir interferencias importantes en la convivencia» que se mostró totalmente dispuesto a erradicar. En torno a cuarenta vecinos de la también conocida como barriada de las Casas Nuevas mantuvieron el jueves un encuentro con el alcalde y con representantes de la seguridad local en el salón de Plenos, donde expresaron sus preocupaciones.
Promesa electoral
Los asistentes a la reunión hicieron entrega a Cabello de Alba, según precisó el secretario de la Asociación de Vecinos Capitán, Javier Nieto-Márquez, de un dossier con ocho escritos con quejas de distintas comunidades vecinales sobre los problemas que les aquejan, y unas 70 hojas de recogida de firmas. Nieto-Márquez destacó la buena disposición del alcalde para adoptar medidas como la creación de una carta de servicios de los agentes locales y una ordenanza de protección de la convivencia. El representante vecinal señaló que «se va a hacer un seguimiento mensual a propuesta del propio alcalde, pese a que nosotros le dijimos de hacerlo cada dos meses, para ver qué aspectos ir corrigiendo para lograr que la vida en el barrio se normalice, pues nuestro problema principal es de convivencia debido a que ciertas personas no cumplen con las reglas mínimas de comportamiento».
Los vecinos denuncian la presencia de «pisos-patera» y las peleas y voces a altas horas de la madrugada en ellos como ejemplo de conductas que alteran la convivencia.
Al respecto, el alcalde les recordó que en los pasados comicios locales del 22-M se comprometió a «ejecutar de inmediato una ordenanza de protección de la convivencia, de la que incluso se estuvo analizando el modelo y a todos les pareció bien». De inmediato, añadió que «se van a adoptar medidas que llevarán a cabo tanto la Policía Local como efectivos de la Guardia Civil y que consistirán en garantizar, al menos, que las reglas mínimas de convivencia sean atendidas por todo el mundo, con independencia de su nacionalidad».
Asimismo, corroboró su compromiso de una carta de servicios de la Policía Local «para que los ciudadanos tengan certeza absoluta de sus derechos y obligaciones en este sentido».



