Las bodegas Toro Albalá producen al año 200.000 botellas de vino, la mitad fino y la mitad Pedro Ximénez. Podríamos decir, por tanto, que nos encontramos ante un negocio de tamaño medio. El 45 por ciento de su producción se destina a la exportación. Nada menos que a 33 países distintos. Dieciocho de manera directa y el resto reexportado por los países del primer destino. Su plantilla es limitada: 13 trabajadores, aunque en temporada alta llegan a contratar a 25 empleados. Son propietarios de algunas viñas, pero en extensión muy reducida.



