La situación se extiende a otros cinco municipios cordobeses respecto al año pasado
Día 31/07/2011 - 09.10h
El número de municipios en alerta por la plaga de roedores, principalmente conejos, ha aumentado este año respecto a 2010. Así, según la resolución de la Junta de Andalucía que determina las zonas declaradas en emergencia cinegética y establece las medidas de control excepcionales a llevar a cabo para controlar el conejo, el número de pueblos cordobeses ha pasado de los 21 del año pasado a los 26 del presente. En un comunicado, Asaja informó de que los daños agrícolas causados por estas plagas, aunque se han «normalizado en nuestras campiñas, siguen siendo muy graves en zonas concretas, a pesar de la alta presión cinegética a la que se somete el conejo».
Las provincias afectadas por la emergencia cinegética son Cádiz, Córdoba, Jaén, Málaga y Sevilla. En concreto, en la provincia, se encuentra bajo esta amenaza Aguilar de la Frontera, Baena, Benamejí, Bujalance, Cabra, Cañete de las Torres, La Carlota, Castro del Río; Córdoba (la zona situada al sur de la línea definida por el río Guadalquivir); Encinas Reales; Espejo; Fernán Núñez; Lucena; Montalbán de Córdoba; Montemayor; Montilla; Monturque; Moriles; Nueva Carteya; Palenciana; Puente Genil; La Rambla; Santaella; Valenzuela; La Victoria y Villa del Río. Por tanto, los nuevos municipios entrantes respecto a la resolución del año pasado son La Carlota, Nueva Carteya, La Rambla, Valenzuela y La Victoria.
Licencia para matar
Los cotos ubicados en estos términos municipales que tengan debidamente reconocidos los daños causados por conejos en sus respectivos Planes Técnicos de Caza podrán seguir cazando los conejos una vez finalice el periodo de caza habitual para la especie (periodo hábil). En concreto, se podrán emplear armas de fuego desde el 5 de septiembre al 8 de octubre y desde el 28 de noviembre hasta el 29 de abril. Los perros también se podrán emplear en estos periodos de veda, en concreto, desde el 15 de agosto hasta el 12 de febrero. Habrá límite de cazadores, en concreto, un máximo de 15 por cada 250 hectáreas de terreno acotado.
También se podrán capturar los conejos en vivo, con hurones y redes o bien con capturaderos. Como novedad se recoge el uso de aves de cetrería como medio de captura.
Por otro lado, Asaja consideró acertadas a la par que necesarias estas medidas de control, «en pro de evitar daños a los cultivos agrícolas de nuestra provincia», a la vez que recomienda sean llevadas a cabo por personal capacitado para ello y en las épocas en las que menor incidencia causen sobre el resto de especies silvestres.
Hay que recordar que la última gran plaga tuvo lugar en 2007, desde entonces se han aplicado medidas correctoras para evitar estas situaciones. Asaja atribuyó a la plaga de conejos la pérdida de un 40 por ciento de producción de uva en la zona de Montilla-Moriles, donde los roedores causaron pérdidas «valoradas en siete millones, además de perder más de 30.000 jornales», según denunció la patronal agraria.



