El Córdoba se ha de lanzar al mercado con 250.000 euros para cubrir dos puestos
Día 14/08/2011 - 10.52h
El más que posible parón liguero puede darle un tiempo extra a la secretaría técnica del Córdoba para encontrar los efectivos que aún demanda Paco Jémez. De hecho, el técnico no dudó en afirmar que vendría «muy bien» la huelga. Así podría, entre otras cosas, ensamblar mejor su plantilla, que se ha ido confeccionando a cuentagotas, aceptando las singulares condiciones por las que atraviesa el club en el apartado económico.
Además, la convocatoria del sindicato de futbolistas (AFE) también concierne a la segunda jornada, que tendría lugar el 27 de agosto, por lo que de confirmarse tal extremo se acudiría al arranque el 4 de septiembre con el mercado de fichajes cerrado. Por lo tanto, Jémez tendría su plantilla al completo, pero no se sabe en qué condiciones llegarían los últimos refuerzos.
Porque el Córdoba se ha de lanzar al mercado con 250.000 euros para cubrir dos demarcaciones, las de mediocentro y la de interior derecho, que en realidad se trata de un segundo punta con versatilidad. En un principio, la política que ha seguido el club es la de buscar a jugadores libres o que no cuenten para sus equipos en Primera División. De esta forma llegaron Cerra o Prieto a finales de julio, mientras que el boliviano Arias quedó libre para negociar.
El inconveniente fundamental es que los jugadores que llegan con este formato, pese a que su calidad esté más que contrastada, no tienen rodaje. Un hecho muy significativo que también estuvo presente la pasada temporada en el Córdoba. Tena y Callejón, dos de los jugadores que más minutos disfrutaron, tuvieron que engancharse al equipo sobre la marcha al no disputar amistosos de preparación que les dieran el ritmo de competición.
Sobre el interior derecho, ayer el Córdoba se llevó un nuevo portazo. Adrián Sardinero se convirtió en jugador cedido por el Getafe para el Hércules. Pese a las buenas relaciones entre las directivas, el futbolista nacido en Leganés se decantó por otra opción. Por lo tanto, Luna Eslava sigue buscando.
Para el otro fichaje, las preferencias del técnico pasan por un mediocentro creativo más que por uno defensivo, cualidades que sobre el papel sólo presenta en la plantilla Alberto Aguilar. Con todo, el propio jugador de Benamejí ya desveló sobre el sistema que «el míster quiere que salgamos los dos mediocentros a presionar y no que uno se quede más estático».
Para paliar esta situación, el Córdoba dispone un «overbooking» en el eje de la zaga con cinco efectivos. De ahí que alguna de las soluciones pasan por el reciclaje de alguno de los centrales que tiene a su disposición Paco Jémez en el caso de necesidad. Concretamente, hay dos que han desempeñado ese puesto en alguna que otra ocasión. Astrain, por ejemplo, compaginó ambas demarcaciones y destaca por un importante poderío físico. El otro que también podría actuar en ese puesto es Gaspar. El capitán ya trabajó en el Alavés en esa demarcación y en el Córdoba durante un partido bajo la tutela de José González, aunque tuvo mala suerte y acabó lesionado en su primera actuación como blanquiverde por un esguince de rodilla.
Como plan intermedio, Jémez ha visto al juvenil Rafa Gálvez en los últimos encuentros y el joven jugador le ha gustado, dejando como prueba que actuó en los partidos de El Palo, Jaén y Antequera. Con todo, el entrenador del Córdoba debe esperar.



