El Palacio Municipal de Vista Alegre es el candidato número uno para acoger una de las pantallas gigantes que tiene previstas instalar el Ayuntamiento de Córdoba para que todos los ciudadanos vivan de una manera «más especial y cercana» la semifinal de la Copa Davis, que se disputará en el Coso de los Califas del 16 al 18 de septiembre.
Así lo hizo saber en el día de ayer el concejal de deportes y presidente del Instituto Municipal de Deportes (Indecor), Miguel Reina, quien desveló a ABC que en la reunión mantenida por el equipo de gobierno municipal, la propuesta sobre la instalación de pantallas gigantes «tuvo muy buena aceptación». Aunque aún no se conoce de manera oficial dónde estarán ubicadas ni su número exacto, Reina apuesta por que «una debe estar en Vista Alegre, eso es indudable», donde pueden reunirse unas 6.000 personas. Del mismo modo, el miembro del Partido Popular apuntó que «todo se está estudiando y su instalación dependerá de las necesidades reales que haya».
Para Miguel Reina, «se trata de una iniciativa muy buena», al tiempo que explicó que «es una forma de que los cordobeses disfruten más de la Davis». Y es que no hay que olvidar que la semifinal ante Francia «no es un evento de Córdoba y sólo para los cordobeses, sino una eliminatoria de repercusión universal y con solicitudes de entradas a nivel internacional», como apuntó el alcalde la ciudad, José Antonio Nieto, a la hora de solicitar un esfuerzo de comprensión a la ciudadanía sobre las entradas.
Por otro lado, el presidente de Indecor también tuvo palabras de reproche para la decisión de la Junta de Andalucía de no apoyar de ninguna manera la organización del evento. «Hay cosas que no entiendo. Es incomprensible que la Junta no aporte nada a un evento que será un beneficio asegurado para Córdoba y toda Andalucía», sentenció.
Si finalmente Vista Alegre acoge una de las pantallas para la retransmisión de la semifinal de España contra Francia, el pabellón volverá a ser uno de los puntos de reunión de los cordobeses ante un evento deportivo «televisado».
A lo largo de su historia, han sido tres los eventos que ha acogido, aunque siempre ha tenido tintes domésticos. El primero fue un 30 de junio de 1999. El Córdoba se jugaba el ascenso a Segunda División en casa del Cartagonova. Lo consiguió, con remontada incluida con el aliento de hasta 6.000 aficionados en la distancia. En otra ocasión, el boxeador Rafael Lozano (30 de septiembre de 2000) alcanzó la gloria olímpica, aunque quedó en el segundo peldaño del podio. No importó. En Vista Alegre se dieron cita más de mil personas, que no dejaron de animar al púgil cordobés. La última vez que se instaló una pantalla para seguir una cita deportiva fue en la fase de ascenso del Córdoba en 2007. El Ayuntamiento ofreció dos partidos, ante la Pontevedra y el decisivo que consumó el retorno a Segunda División ante el Huesca. Ahora es el turno para la «Armada Española».




