El secretario provincial defiende que fue una decisión consensuada y que, en el caso de García «ni llegó a Sevilla. Él sabrá el porqué de sus palabras»
Día 16/08/2011 - 08.52h
Por si alguien en el PSOE de Córdoba tenía alguna duda, Juan Pablo Durán lo volvería hacer y lo tiene bien claro. A la pregunta, de si, después de todo lo que se ha montado, respaldaría la propuesta de cese de los tres delegados de la Junta, el responsable provincial responde sin ningún tipo de problemas: «Sí». Luego matiza: «No a plantear los ceses, sino a hablar con el Gobierno regional como se hizo. En el planteamiento que yo he hecho, en el que se me ha trasmitido y en el que he compartido con la Junta. De la misma manera y en las mismas circunstancias, le volvería dar la misma respuesta al gobierno: Sí», indicó el responsable socialista en una entrevista concedida a ABC en la que asegura sentirse «totalmente respaldado internamente» .
Consenso total con la Junta
Y es que, para el secretario provincial del PSOE los ceses de Dobladez, ex delegado de Cultura, Luis Rey, ex de Medio Ambiente, y el fallido de Francisco García, Obras Públicas, se tienen que entender en el contexto de que, «los gobiernos tienen sus momentos y tienen sus decisiones. El partido está para albergarnos a todos y es el que marca las directrices», señala Durán, que reconoce que el actual momento es «duro» y que se siente decepcionado, aparte de por la imagen, «porque en esta organización todos nos hemos puesto siempre a disposición del partido. Lo fácil es llegar, lo difícil es marcharse». Las palabras tienen claros destinatarios ya que, para Durán «la polémica no la generan los ceses, sino los cesados. Los cambios en los puestos de libre designación son algo habitual, no es un problema del cese, sino de encajarlos bien», dice 1
Durán, que asegura no entender ni el alcance ni la magnitud de la polémica generada «en un momento de gran cohesión interna como el que se vive en el PSOE», alude, en todo momento, a una decisión consensuada con la Junta para la propuesta de los ceses.
El secretario provincial de los socialistas asegura que su labor, una vez que se conocen «los pésimos resultados del 22-M», es «poner encima de la mesa un plan de trabajo, fijar la estrategia y hacer los cambios oportunos para que estos resultados no vuelvan a producirse».
Con ello, Durán reconoce que «habla» con los consejeros de los que dependen Dobladez y Rey y también con los propios interesados a los que les explica los motivos de un cambio, en consonancia y acuerdo con el gobierno regional, pero dejando claro que «no se le puede quitar ni un ápice de responsabilidad al Gobierno regional, ni ponerle más atribuciones al partido, que tiene las que tiene».
Caso bien distinto es el de García que, de tantas vueltas, se ha convertido en un círculo vicioso de difícil explicación y solución. Durán se reitera en el hecho de que «el cese de Francisco García ni siquiera llegó a Sevilla. Es rotundamente falso que fuesen tres cesados y sólo volvieran dos. Si García ha dicho lo que ha dicho, él sabrá por qué lo hace. Yo no actuaría como él lo ha hecho. Desde la dimisión de la ejecutiva local, de la que me entero por sorpresa una vez que ya se ha producido, tras una reunión a la que no se me convoca, hasta lo que ha venido después. Creo que está mal aconsejado y que lo que hace no beneficia al partido», indica.
Según Durán, cuando García deja la ejecutiva local alude al fin de un ciclo «y no sólo yo, sino la mayoría del partido en Córdoba, en la dirección regional y en la Junta entienden que ese fin de ciclo se extiende a todos sus cargos. Hay una reflexión hecha y compartida, no sólo por mí, sino por muchos, que se traslada a Sevilla bajo la tesis de que hay que hablar con Paco. Pero es que ni yo he hablado con él, ni con la consejera Josefina Cruz, a la que no me extrañaría que también le hubiesen trasladado esta reflexión, pero si la consejera ha decidido que no—al cese—, aunque esto puede estar en el ánimo de todo el mundo, incluso del propio afectado. Pues ya está, aquí paz y después gloria», explica Durán.
Tras éstos, llega la avalancha de críticas. El primero Dobladez, «sus palabras me sorprenden y, como ocurre en el caso de García y otros, cada uno es esclavo de lo que dice».
Esos otros son Juan Luis Rascón, diputado socialista, o José Mellado, ex líder provincial, que ponen a la crisis interna el nombre de Durán que, sobre estos ataques, señala «ni los he tenido en cuenta. No ofende quien quiere, sino quien puede. Las palabras de cada uno les definen a la perfección. Yo respondo de mis palabras, que ellos hagan lo mismo. Lo que sí me duele es que se hagan afirmaciones usando la prensa, cuando dos días antes se ha celebrado un comité en el que ninguno expresó este malestar. Creo que este partido, por los 130 años que le contemplan, se merece un respeto. La imagen que se ha transmitido no es la adecuada y considero que no se ha sido justo con la dirección provincial», indica. Un vez explicados los ceses y lo que viene después, toca hablar de lo que puede venir en el futuro más inmediato en forma de corriente crítica en el PSOE.



