JUAN PABLO II fue un valiente. Lo dijo el martes el cardenal Rouco en la misa de bienvenida y aún lo recuerdo. Nos pidió valentía para seguir a Cristo sin complejos en público y que amemos a la Virgen María, como el beato Juan Pablo. Lo he tenido presente también hoy.
Ha comenzado el día con los rezos de laudes. Los cordobeses nos hemos repartido entre la iglesia del Carmen, donde algunos compañeros han podido contemplar el paso de palio de la Virgen de Regla de Sevilla que participará en el Via Crucis, y Casa de la Virgen, donde he ido yo. En ambos casos hemos asistido a catequesis, que ha impartido a mi grupo el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. La ha titulado «Firmes en la fe», expresión que forma parte del lema de la Jornada Mundial, y ha versado sobre ese don divino que los mortales tenemos libertad para aceptar. Después nos ha presentado un libro llamado «Youcat», un catecismo para jóvenes contado con el lenguaje que utilizamos y con respuestas a las preguntas que en los últimos años la juventud ha formulado al Papa.
También preguntas ha habido para don Demetrio, que ha contestado a las dudas de los que allí estábamos y ha explicado el porqué de ciertas normas de la Iglesia que no todos entienden. El obispo ha recordado que las normas «no son un antojo» y que forman parte de la tradición cristiana que exige valentía y compromiso para seguir a Cristo.
La catequesis comenzó a las diez y media y ha durado dos horas. Junto a nosotros han participado amigos de Cuenca, Chile y Venezuela, que también han asistido a la misa que después ha presidido el obispo.
Hoy hemos almorzado en unos jardines del barrio del Carmen, lejos del centro, pero en el que había bastantes peregrinos. En el menú, arroz a la cubana, ensaladilla rusa y macarrones que compramos en un bar de comida para llevar.
La tarde ha estado repleta de actividades. Me he decantado por ir a la excursión al museo Thyssen-Bornemisza en el que hay una exposición con motivo de estas Jornadas titulada «Encuentros». Es la primera vez que la mayoría de nosotros entramos a este museo, y es grandioso, aunque no han permitido que el padre Ignacio Sierra nos explicara los cuadros.
En metro he ido hasta Cuatro Vientos para la charla del consiliario de los Cursillos de Cristiandad en España, movimiento en el que participo. Después ha habido testimonios y un concierto de música religiosa. Mientras, me cuentan los compañeros, que durante esta tarde ha habido entrada libre a la piscina de Leganés y un musical sobre la vida de Juan Pablo II.
Pese al calor, el día no se ha hecho pesado. Además, he aprovechado para intercambiar recuerdos con personas de otros lugares. Les doy fotos de Jesús Nazareno. Mañana jueves llegará el Papa. Tengo ya ganas de escuchar lo que nos dice.


